Actualizado 23/03/2017 11:28:09 +00:00 CET

El papel del farmacéutico resulta clave para la prevención y control de la tuberculosis

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EUROPA PRESS

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

La tuberculosis, junto con el sida, es una de las principales causas de muerte entre las enfermedades infecciosas en el mundo, tanto que, en el año 2015, murieron 1,8 millones de personas por esta patología -según la Organización Mundial de la Salud (OMS)- y, en esta línea, el papel del farmacéutico y la oficina de farmacia es importante tanto en la prevención y el control de la enfermedad, como en el seguimiento del tratamiento y curación, hecho que se ha querido resaltar con motivo del Día Mundial de la Tuberculosis, que tendrá lugar este viernes 24 de marzo.

Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) explican que, debido al "elevado" número de personas que acude a las oficinas de farmacias, el papel del farmacéutico se ha constituido como "un pilar de la salud pública", pues este es decisivo a la hora de mejorar el conocimiento del paciente sobre su enfermedad, más allá de la detección de patologías y su derivación al médico.

En línea con la tuberculosis, el farmacéutico y la oficina de farmacia tienen una gran responsabilidad en estas acciones, ya que puede participar de forma muy significativa tanto en la prevención y control de la tuberculosis como en el seguimiento del tratamiento y curación; así como su labor fundamental en la investigación e innovación en esta materia.

Además de esto, el farmacéutico hace un seguimiento farmacoterapéutico, en coordinación con el médico, fundamental para la mejora del paciente, pues el abandono del tratamiento antituberculoso supone un obstáculo para el control de la enfermedad.

Así, con este seguimiento se persigue recordar al paciente la importancia de cumplir el calendario prefijado de visitas al médico; aleccionar permanentemente sobre la importancia de cumplir estrictamente el tratamiento prescrito; establecer cuantas medidas se consideren pertinentes para detectar el cumplimiento del tratamiento prescrito; y ayudar a detectar y registrar, cuando proceda, la aparición de eventos adversos potencialmente relacionados con el tratamiento (o con la propia enfermedad).

UNIDOS PARA PONER FIN A LA TUBERCULOSIS

Desde el CGCOF destacan que, en España, 4.704 personas padecieron tuberculosis en el año 2015 y, por ello, la Organización Mundial de la Salud, bajo el lema 'Unidos para poner fin a la tuberculosis', ha elaborado para este año una serie de puntos por lo que "unidos" se pueda prevenir la enfermedad y terminar con ciertos estigmas.

Estas pautas establecen que "unidos" se podrá prevenir la tuberculosis para contribuir a aliviar la pobreza; mejorar el diagnóstico, el tratamiento y la curación; poner fin a la discriminación y al estigma; e impulsar la investigación y la innovación.