Los nuevos antidiabéticos orales modifican el pronóstico cardiaco, renal y vascular en diabetes de tipo 2

Publicado 20/05/2019 14:57:41CET
Expertos señalan que los nuevos antidiabéticos orales reducen los eventos cardiovasculares en diabetes tipo 2
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MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

Los nuevos antidiabéticos orales logran modificar el pronóstico de la enfermedad cardiaca, renal y vascular de las personas con diabetes de tipo 2, tanto en quienes han tenido un evento cardiovascular o presentan factores de riesgo, como en quienes todavía no lo han sufrido, tal y como han comentado expertos reunidos en la segunda reunión monográfica que celebra el Grupo Clínico y Traslacional en Diabetes (Grupo CTD), una de iniciativas que surgió gracias a una beca educacional de Mundipharma.

El grupo está coordinado por el Jefe de Departamento de Endocrinología y Nutrición Clínica en QuironSalud de Madrid, Esteban Jódar; el doctor del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Valencia, Francisco Javier Ampudia-Blasco; y el jefe la Unidad de Investigación en Diabetes y Metabolismo del Institut de Recerca Hospital Universitari Vall d'Hebron de Barcelona, Rafael Simó.

"Los pacientes con diabetes tipo 2 tienen un riesgo entre 2-4 veces mayor de sufrir un infarto de miocardio y, en caso de que ocurra, también el pronóstico es peor. Pero, además, la insuficiencia cardíaca, clínicamente manifiesta o no, afecta a 2 de cada 3 personas con diabetes. Por lo tanto, investigar activamente estos problemas y establecer estrategias de prevención es imprescindible en estos pacientes", ha dicho el doctor Ampudia.

Como otro aspecto importante a valorar sobre diabetes tipo 2 y afectación cardiaca, Jódar ha recordado que aunque tradicionalmente se ha vinculado la diabetes de tipo 2 a problemas arterioscleróticos (enfermedad coronaria arterial, en sus diferentes variantes), ahora también se conoce su importante vínculo con fallos de la bomba cardiaca o insuficiencia cardiaca, que es mucho "más común" de lo que se pensaba en personas con diabetes de tipo 2 y que "ensombrece su pronóstico".

Sin embargo, los expertos han comentado que, como consecuencia de importantes estudios de seguridad cardiovascular solicitados por las autoridades regulatorias, hoy se sabe que dos grupos de fármacos (iSGLT-2 y arGLP-1), no solo son seguros sino que aportan beneficios cardio-vásculo-renales que son, al menos en una parte importante, independientes de su efecto reductor de la hiperglucemia. "Gracias a estos fármacos, podemos hoy en día modificar el pronóstico de la enfermedad cardiaca, renal y vascular de las personas con diabetes de tipo 2, tanto en prevención primaria como secundaria", ha dicho Jódar.

Y es que, los iSGLT-2 y los arGLP-1 han demostrado una reducción de la morbimortalidad CV en pacientes con diabetes tipo 2 y alto riesgo cardiovascular. Los iSGLT-2, a diferencia de los arGLP-1, también disminuyen el riesgo de hospitalización por insuficiencia cardiaca (IC). Ambos grupos terapéuticos reducen la progresión de la enfermedad renal crónica (ERC), pero solo los iSGLT-2 son capaces de frenar la caída progresiva del filtrado glomerular.

"Con la llegada de los iSGLT-2 y los arGLP-1 hemos logrado no solo el control glucémico eficaz de los pacientes con diabetes sino que también, y lo que es mucho más importante, hemos conseguir reducir el riesgo de desarrollo de las complicaciones cardiovasculares en esta población", ha añadido el doctor del servicio de Cardiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid), Vivencio Barrios.

A su juicio, esto está produciendo importantes variaciones en el manejo clínico de los pacientes con diabetes tipo 2. "Estamos asistiendo a un cambio de paradigma en el tratamiento de los pacientes con diabetes: ya no nos conformamos con el control de la glucemia, sino que ahora buscamos y podemos lograr una mejoría de su pronóstico y la reducción del riesgo de aparición y/o agravamiento de enfermedades cardiovasculares", ha apostillado.

El cambio es tal que, como ha resumido el doctor Cosín, existen fármacos antidiabéticos clásicos como las sulfinilureas que, fundamentalmente por aumentar el riesgo de hipoglucemias, pueden elevar el riesgo de eventos cardiovasculares en personas con diabetes tipo 2, mientras que otros, como los iSGLT2 o los arGLP-1, reducen significativamente este riesgo.

En definitiva, según el doctor de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Fundación Alcorcón (Madrid), Juan José Gorgojo-Martínez, el glucocentrismo finalmente ha sido superado, y actualmente disponemos de 2 grupos farmacológicos con un efecto claramente CV que adicionalmente bajan la HbA1c.

"Los iSGLT-2 tienen un efecto hemodinámico dominante, y son de elección cuando se pretende una reducción del riesgo de IC o progresión de ERC; por su parte, los arGLP-1 muestran un efecto fundamentalmente antiaterogénico, junto a una alta eficacia en el control de la HbA1c y el peso, por lo que pueden ser una opción preferente cuando el objetivo es reducir los eventos CV ateroscleróticos o en pacientes con un peor control global de la enfermedad. De hecho, por primera vez se plantea la posibilidad de utilizar arGLP-1 o iSGLT-2 antes que la metformina en casos seleccionados de prevención secundaria", ha apostillado.

Tras la publicación de los estudios de seguridad cardiovascular con estos nuevos fármacos, diversas sociedades científicas recomiendan el uso preferente de iSGLT-2 o arGLP-1 con un beneficio cardiovascular demostrado en aquellos pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular o ERC establecida, sustituyendo incluso a otros fármacos que el paciente esté tomando pero sin efecto protector a nivel cardiaco o renal. Sin embargo, estos fármacos no solo resultan indicados para el paciente con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular o renal.

"La triple terapia metformina/iSGLT-2/ arGLP-1, paradigma actual del tratamiento farmacológico de la diabetes tipo 2, se plantea como preferente en la mayoría de escenarios terapéuticos, con la excepción del anciano frágil o en pacientes con contraindicaciones para alguno de estos fármacos", ha enfatizado el doctor Gorgojo-Martínez.

Dicho esto, ha informado de que se ha confirmado que canagliflozina reduce la morbimortalidad renal y cardiovascular en pacientes con diabetes y ERC, probablemente a través de efectos pleiotrópicos directos sobre miocardio y riñón, así como por sus efectos hemodinámicos sistémicos y renales (especialmente la restauración del balance túbuloglomerular).

"Todo ello hace que sea un fármaco de elección, al igual que los son los iECAs o los ARA-2, en la nefroprotección del paciente con diabetes tipo 2y ERC. No debemos encasillar a canagliflozina en pacientes con ERC avanzada: el mensaje debe ser que cuanto antes se prescriba este fármaco, mayores beneficios metabólicos, cardiovasculares y renales obtendrán nuestros pacientes, frenando el galope de los '4 jinetes del apocalipsis' que acompañan a las personas con diabetes tipo 2, como son la obesidad visceral, la enfermedad vascular aterosclerótica, la IC y la ERC", ha zanjado.