Archivo - Colesterol - RASI BHADRAMANI/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) han descubierto una vía biológica oculta que explica por qué las dietas ricas en colesterol van mermando progresivamente la capacidad del cuerpo para eliminar el colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) dañino de la sangre, y han identificado un fármaco candidato, cuya seguridad ya ha sido demostrada en humanos, que podría actuar sobre esta vía.
"Sabíamos desde hace tiempo que una dieta rica en colesterol reduce la capacidad del hígado para eliminar el colesterol de la sangre, pero no entendíamos del todo por qué", relata el autor principal, Alan Saltiel, doctor en medicina, profesor de la Facultad de Medicina de la UC San Diego y director del Centro de Investigación de la Diabetes de la UC San Diego/UCLA.
"Este nuevo descubrimiento explica una pieza clave de este rompecabezas", señala el investigador que acaba de publicar su estudio en 'Nature'.
El hígado es el principal órgano encargado de eliminar el colesterol de la sangre para que pueda ser metabolizado y utilizado en otros procesos. Esto se logra mediante los receptores de LDL, que se encuentran en la superficie de las células hepáticas y actúan como puntos de anclaje, capturando el colesterol LDL del torrente sanguíneo y llevándolo al interior de la célula para su procesamiento. Cuantos más receptores de LDL haya en las células hepáticas, mayor será la cantidad de colesterol que se elimina de la sangre; por eso, la mayoría de los fármacos para reducir el colesterol, como las estatinas o los inhibidores de PCSK9, actúan preservando o aumentando el número de estos receptores.
La nueva investigación, realizada con ratones y células humanas, revela un mecanismo hasta ahora desconocido que actúa silenciosamente contra el proceso de eliminación del colesterol, reduciendo gradualmente el número de receptores LDL y contribuyendo a la hipercolesterolemia.
El equipo descubrió que este proceso comienza cuando una proteína llamada Ral se activa por el exceso de colesterol en la dieta. Cuanto mayor sea la activación de Ral, menor será la cantidad de receptores LDL disponibles para eliminar el colesterol de la sangre.
Este proceso de disminución depende en última instancia de una enzima llamada catepsina A (CTSA). Los investigadores descubrieron que bloquear la CTSA con un inhibidor de molécula pequeña era suficiente para estabilizar los receptores de LDL y reducir drásticamente el colesterol LDL circulante en ratones.
"Sigue existiendo una necesidad real de nuevas opciones para reducir el colesterol, ya que algunas personas no logran alcanzar niveles seguros ni siquiera con los medicamentos que tenemos actualmente. Esta nueva vía que hemos descubierto es completamente independiente de cualquier mecanismo de acción de los fármacos existentes, por lo que nos brinda una nueva oportunidad para cubrir esa necesidad", apunta Saltiel.
Tras un avance biológico fundamental, normalmente se requiere una investigación adicional considerable para encontrar fármacos que actúen sobre él. Sin embargo, en este caso, un inhibidor de CTSA ya ha superado las primeras etapas de desarrollo, con el objetivo inicial de tratar la insuficiencia cardíaca.
Si bien finalmente se descartó por razones estratégicas, el fármaco había avanzado previamente a un ensayo clínico de fase 1, donde se evaluó con éxito su seguridad. Este nuevo descubrimiento sugiere que el fármaco en investigación ya está listo para ser probado en un ensayo de fase 2 para el tratamiento del colesterol alto.
"Por suerte, existe un fármaco experimental que ya ha demostrado ser seguro en humanos. Esperamos comprobar su eficacia mediante un ensayo clínico, lo que podría ofrecer una nueva opción de tratamiento a los pacientes mucho antes de lo previsto", plantea Saltiel.