Publicado 24/06/2020 07:48CET

Medicamentos ya existentes pueden limitar el daño causado por el VIH

Escaneo electromicrográfico de una célula T infectada con VIH
Escaneo electromicrográfico de una célula T infectada con VIH - NIAID - Archivo

MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Univesidad de Yale han identificado cuatro medicamentos que pueden ayudar a minimizar los efectos a largo plazo de la infección por el VIH, informan en el 'Journal of Clinical Investigation'.

La terapia antirretroviral ha demostrado ser un tratamiento que salva vidas para las personas infectadas con el VIH. Sin embargo, incluso después del tratamiento, la mayoría de los pacientes aún albergan el VIH latente en algunas células del sistema inmunitario.

La presencia de VIH inactivo en el genoma puede desencadenar la activación crónica del sistema inmunitario, provocar un envejecimiento acelerado y hacer que los pacientes sean más susceptibles a problemas cardiovasculares y algunas formas de cáncer.

"Es como la diabetes. Hay buenos tratamientos disponibles, pero las personas aún sufren consecuencias adversas para la salud -explica Ya-Chi Ho, profesora asistente de patogénesis y medicina microbiana (enfermedades infecciosas) de Yale y autora principal del estudio--. La terapia antirretroviral por sí sola no es suficiente para inhibir la activación crónica del sistema inmunitario, y se deben desarrollar nuevos medicamentos".

El equipo de Ho buscó medicamentos que pudieran ayudar a inhibir la reactivación del VIH y reducir las respuestas dañinas del sistema inmunitario. Los investigadores examinaron 1.430 medicamentos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para evaluar su impacto en las células humanas infectadas por el VIH.

Finalmente se centraron en cuatro medicamentos aprobados que mostraron la mayor promesa de suprimir la activación del VIH latente y reducir la respuesta dañina del sistema inmunitario.

Dos de los cuatro medicamentos, ruxolitinib, utilizado en trastornos hematológicos, y ácido micofenólico, utilizado para inhibir los rechazos de trasplantes de órganos, ya estaban en ensayos clínicos para tratar las infecciones por VIH.

Sin embargo, los investigadores también encontraron que filgotinib, que modula la respuesta inmune y se usa para tratar enfermedades autoinmunes, y la espironolactona, una hormona utilizada para tratar la insuficiencia cardíaca, también inhiben la reactivación del VIH y la activación inmune inducida por el VIH.

Ho señala que estos medicamentos supresores del VIH podrían usarse como un complemento de la terapia antirretroviral en el tratamiento de la infección por VIH para reducir la activación inmune crónica, que no puede lograrse solo con la terapia antirretroviral.