Archivo - Mujer, tratamiento, pastillas, menopausia - MSTUDIOIMAGES/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 29 Oct. (EDIZIONES) -
¿Hay que resignarse a los sofocos y a los síntomas que alteran la vida cotidiana durante la menopausia? La terapia hormonal (THM) puede ofrecer alivio, pero sigue rodeada de dudas sobre su seguridad, el momento de iniciarla, y quién puede beneficiarse; aparte de que ahora en España estamos viviendo una fase de desabastecimiento con parte de estos fármacos.
Para disipar todas estas dudas, y con motivo del Día Mundial de la Menopausia, entrevistamos en exclusiva en Europa Press Salud Infosalus a la ginecóloga Silvia P. González, que es presidenta de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) y que, precisamente, acaba de publicar con RBA 'Menopausia sin miedo' (RBA).
Recuerda en primer lugar que, pese a la actual situación de desabastecimiento en nuestro país de fármacos para la terapia hormonal en la menopausia, en España, según los últimos datos disponibles de 2025, sólo un 3,7% de las mujeres toman terapia hormonal durante la menopausia, "una cifra muy inferior a la que manejan los países del entorno, y también si lo comparamos con el resto del mundo".
Señala durante nuestra conversación que "los números no mienten" y que las mujeres premenopáusicas presentan entre cuatro y cinco veces menos riesgo de enfermedad cardíaca que los hombres de su misma edad. "Tras la menopausia, esa protección disminuye de forma progresiva. Pero es que, según los datos de seguimiento a largo plazo, las mujeres que inician THM antes de los 60 presentan un 32% menos de riesgo coronario, mientras que aquellas que la inician después de los 60 no obtienen beneficio, o incluso pueden experimentar un ligero aumento progresivo del riesgo", detalla González.
CUÁNDO DEBE INICIARSE LA TERAPIA HORMONAL EN LA MENOPAUSIA
Así, apunta a la llamada 'ventana de oportunidad' en acción, un criterio internacional, y sobre el que se ha hecho un enorme hincapié, según nos confiesa en nuestra charla, durante el reciente congreso mundial de menopausia, y por el que conviene iniciar la THM en los 10 primeros años tras la menopausia. "Pero cuanto antes mejor porque a nivel cardiovascular y óseo y, probablemente a nivel cognitivo y genital, será también mejor porque serán mayores los beneficios. En cambio, si lo tomas tardíamente se puede incrementar el riesgo cardiovascular y ser contraproducente", sostiene esta experta.
En concreto, recuerda que la terapia hormonal durante la menopausia está indicada para aquellas mujeres con sintomatología intensa, capaz de afectar a su calidad de vida, y no sólo protagonizada por los sofocos, sino también donde tienen cabida los cambios en el estado de ánimo, en el sistema genitourinario, o frente a la irritabilidad y a la fatiga, que pueden deteriorar mucho la calidad de vida de la mujer en diferentes esferas; al mismo tiempo que destaca que esta terapia puede representar una prevención adicional para la mujer.
UN MÉTODO DE PREVENCIÓN
"La terapia hormonal reduce los sofocos de manera muy drástica, por encima de un 75% es el tratamiento más eficaz para todos los síndromes derivados de hormonas, al mismo tiempo que reduce fracturas y la osteoporosis, por ejemplo. Ahora bien, no es el elixir de la eterna juventud, no es antienvejecimiento y no se debe prescribir sin haber evaluado bien las necesidades de las pacientes y evaluar sus riesgos y beneficios. No se debe prometer para siempre sin ir revisando periódicamente porque no deja de ser un tratamiento farmacológico", advierte la presidenta de la Asociación Española para el estudio de la menopausia.
Frente a la creencia popular, dice que las contraindicaciones son "sorprendentemente pocas" y, además, "muy específicas". Por ejemplo, cita que el padecer cáncer de mama estrógeno-dependiente conocido o sospechado puede representar una contraindicación absoluta para la THM sistémica, al menos hasta que se complete el tratamiento y transcurra un periodo significativo libre de edad. Igualmente, señala al cáncer de endometrio activo o no tratado, así como a otros cánceres estrógeno-dependientes activos, como algunos subtipos de cáncer de ovario, aunque menos comunes.
Mediante una evaluación individualizada se valora el riesgo-beneficio de poner en marcha la THM en la mujer. Aquí recuerda que no hay solo una terapia hormonal, sino que puede haber varias combinaciones y farmacocinéticas diferentes, entre las que destaca por ejemplo el estradiol (estrógenos) para las mujeres sin útero, así como el estradiol con progesterona (bioidénticas) en mujeres con útero o, por ejemplo, y sólo para los síntomas genitourinarios la terapia hormonal vulvovaginal, aunque asegura esta experta en menopausia que hay muchas más, y que pueden ofrecerse en diferentes formatos como geles, esprais, pastillas, o parches, por ejemplo. "Hay muchos tipos de terapia hormonal y es raro que no podamos adaptar una a los síntomas de la persona", remarca la doctora González.
Celebra, dentro de este marco, que cada vez más se está recetando desde la comunidad médica la terapia hormonal en la menopausia, si bien lamenta que existen reticencias que se arrastran desde hace mucho tiempo, en concreto desde el estudio de 2002 sobre terapia hormonal es el ensayo Women's Health Initiative (WHI), que evaluó los efectos de la terapia hormonal sustitutiva en mujeres posmenopáusicas, y que suscitó tal alarma mundial que hizo que millones de mujeres y de médicos abandonaran la THM, por ejemplo.
Explica esta doctora que las investigaciones posteriores han demostrado que los riesgos encontrados por tal trabajo científico (mayor riesgo de cáncer de mama, de ictus, de embolias pulmonares, o de infartos de miocardio) se sobredimensionaron, y no reflejan el perfil de seguridad de los tratamientos actuales.