Actualizado 18/05/2022 11:17

Identifican un tratamiento eficaz y barato para una enfermedad renal autoinmune poco conocida

Archivo - Riñón.
Archivo - Riñón. - ISTOCK. - Archivo

MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

El mayor ensayo controlado y aleatorizado de la historia sobre la nefropatía IgA ha descubierto que el tratamiento con metilprednisolona, un fármaco corticoide barato y muy utilizado, reduce a la mitad el riesgo de perder la función renal y de sufrir insuficiencia renal, y que esto puede lograrse eficazmente con menos efectos secundarios si se utiliza una dosis reducida.

Los investigadores afirman que los resultados del estudio realizado en varios países, que publican en el 'Journal of the American Medical Association' (JAMA), proporcionarán a los médicos y a los pacientes una opción de tratamiento clara con beneficios definidos que superan los riesgos bien definidos y en su mayoría manejables.

La nefropatía por IgA, también conocida como enfermedad de Berger, es una afección autoinmune en la que un tipo de anticuerpo producido por el organismo para luchar contra las infecciones forma depósitos en el riñón que conducen a la inflamación y la cicatrización, y progresan hasta causar insuficiencia renal en muchas personas.

El profesor Vlado Perkovic, investigador principal conjunto, decano de medicina y profesor de ciencia en la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW), en Australia, señala que entre el 10 y el 30 por ciento de las personas que padecen esta enfermedad desarrollan una insuficiencia renal que requiere diálisis o trasplante de riñón para evitar la muerte.

"Hay pocas opciones de tratamiento probadas, por lo que muchos tratamientos, incluidos los corticosteroides, se han utilizado en algunos pacientes durante décadas, a pesar de la incertidumbre sobre su eficacia, así como sobre la dosis ideal --prosigue--. Esto ha dado lugar a una importante variabilidad regional y a la incertidumbre clínica sobre este tratamiento".

El estudio Therapeutic Evaluation of Steroids in IgA Nephropathy Global (TESTING) es un ensayo controlado, aleatorizado y a doble ciego en el que participan 67 centros de seis países y que evalúa los efectos de la metilprednisolona oral, un fármaco barato ampliamente disponible, sobre los principales resultados renales, la insuficiencia renal y la seguridad en pacientes con nefropatía IgA.

Se reclutaron 503 pacientes diagnosticados de nefropatía por IgA en centros de Australia, Canadá, China (incluido Hong Kong), India y Malasia entre mayo de 2012 y noviembre de 2019. Fueron asignados aleatoriamente a uno de los dos grupos tratados con metilprednisolona o un placebo.

"Descubrimos que ese tratamiento con metilprednisolona durante seis a nueve meses reducía significativamente el riesgo de perder una función renal sustancial, de sufrir insuficiencia renal que requiriera diálisis o trasplante, o de morir por enfermedad renal, en comparación con el placebo --destaca el profesor Perkovic--. Sin embargo, hubo un aumento de los acontecimientos adversos graves en los que recibieron metilprednisolona, principalmente observado en el régimen de dosis completa con menos en el grupo de tratamiento de dosis reducida".

El investigador principal conjunto, el profesor Hong Zhang, del Primer Hospital de la Universidad de Pekín, añade que, al ser la nefropatía por IgA una enfermedad inmunomediada, los beneficios observados se debían probablemente a la acción inmunosupresora del tratamiento con esteroides.

"Un efecto secundario bien conocido del tratamiento con esteroides es el aumento del riesgo de infecciones, pero descubrimos que esto podía mitigarse hasta cierto punto utilizando la dosis más baja y dando a los pacientes antibióticos para prevenir las infecciones --apunta--. Esta es la evidencia más sólida hasta el momento del beneficio de cualquier tratamiento para la prevención de la insuficiencia renal en personas con nefropatía por IgA".

Y añade que "ños resultados proporcionan una opción de tratamiento para los médicos y los pacientes, especialmente en la dosis más baja, dados los beneficios netos frente al riesgo de efectos secundarios".

El profesor asociado Muh Geot Wong, académico clínico del Hospital General de Repatriación de Concord e investigador honorario del Instituto George para la Salud Global, anuncia que, dado que la enfermedad se desarrolla lentamente y que había algunos indicios de que los efectos del tratamiento parecían disminuir con el tiempo, el equipo de investigación ha ampliado el estudio.

"Ahora estamos siguiendo a un número significativo de pacientes de nuestro estudio original durante otros cinco años, por lo que tendremos un total de unos diez años de seguimiento --explica--. Para entonces, esperamos contar con el conjunto de pruebas más completo jamás recogido para ayudar a orientar el tratamiento de las personas con este tipo de enfermedad renal".