La hipertensión arterial en jóvenes, asociada con un aumento del deterioro cognitivo en el futuro

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Actualizado: viernes, 4 febrero 2022 18:34

MADRID, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

La hipertensión arterial entre los adultos más jóvenes, de 20 a 40 años, podría estar vinculada a cambios cerebrales en la mediana edad (media de 55 años) que pueden aumentar el riesgo de deterioro cognitivo posterior, según una investigación impulsada por la Asociación Americana del Corazón.

En concreto, los investigadores han descubierto que la hipertensión arterial altera la estructura y la función de los vasos sanguíneos del cerebro, dañando regiones del mismo que son fundamentales para la función cognitiva.

"Hay estudios que sugieren que los cambios en el cerebro pueden empezar a una edad temprana", ha señalado la doctora Christina Lineback, autora principal del estudio y becaria de neurología vascular en el Hospital Northwestern Memorial de Chicago (Estados Unidos). "Nuestro estudio proporciona más pruebas de que la presión arterial alta durante la juventud puede contribuir a los cambios en el cerebro más adelante", explica.

Los investigadores analizaron 30 años de seguimiento, incluyendo imágenes cerebrales por resonancia magnética (realizadas una vez a la edad de 30 años, y luego de nuevo a la mitad de la vida, alrededor de la edad de 55 años) para 142 adultos del estudio 'Desarrollo del Riesgo Arterial Coronario en Adultos Jóvenes' ('CARDIA').

El estudio 'CARDIA' incluyó a participantes de cuatro ciudades estadounidenses (Birmingham, Alabama; Chicago, Illinois; Minneapolis, Minnesota; y Oakland, California), en 1985-1986. En total, el estudio reclutó a más de 5.000 adultos blancos y negros, de entre 18 y 30 años, a los que se ha seguido durante más de 30 años.

En un seguimiento que incluyó a 142 de los participantes (42% mujeres), los investigadores examinaron los cambios en las estructuras cerebrales en la mediana edad (edad media de 55 años) por la exposición acumulada a factores de riesgo vascular, como la hipertensión arterial, el colesterol, el índice de masa corporal, el tabaquismo y la glucosa, desde la juventud hasta la mediana edad. También evaluaron si había diferencias por raza o etnia; casi el 40 por ciento de los participantes en el estudio eran adultos negros.

Así las cosas, el análisis reveló que los adultos más jóvenes que tuvieron una mayor exposición acumulada a la presión arterial (de 25 a 55 años de edad) tuvieron más cambios visibles en las imágenes cerebrales en la mediana edad, lo que puede aumentar el riesgo de disfunción cognitiva en la mediana y última etapa de la vida.

También demostró que los cambios cerebrales que se produjeron fueron similares en todas las razas y grupos étnicos examinados en el estudio cuando se tuvo en cuenta el grado de exposición a la presión arterial alta.

"Nos sorprendió que pudiéramos ver cambios cerebrales incluso en esta pequeña muestra de participantes del estudio 'CARDIA'", ha apuntado Lineback. "Dada la mayor probabilidad de presión arterial alta en algunos grupos raciales y étnicos, el hallazgo de este estudio debería animar a los profesionales de la salud a abordar la presión arterial alta en los adultos jóvenes, como un objetivo potencial para reducir las desigualdades en la salud del cerebro", añade.

Según Lineback, un posible paso siguiente es desarrollar y aplicar sistemas para tratar y controlar mejor la presión arterial en los grupos de edad jóvenes y evaluar los cambios cerebrales a lo largo del tiempo. Con todo, reconoce que una limitación del estudio es que se trata de un análisis retrospectivo, lo que significa que los resultados no pueden demostrar que los cambios cerebrales fueron causados por la hipertensión arterial.