Publicado 17/03/2021 18:30CET

El fármaco 'Omomyc', desarrollado por el VHIO, comienza a probarse en un ensayo clínico

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El fármaco Omomyc, desarrollado por el Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO), comienza a probarse en un ensayo clínico de fase I-IIa para evaluar su en humanos y comprobar si se consiguen los mismos resultados que en modelos animales, en los que ha demostrado que puede ser una mejor opción terapéutica en cuanto a resultados y efectos secundarios, especialmente en algunos tipos de cáncer como el de pulmón no microcítico.

En la primera fase (fase I) participarán unos 20 pacientes con tumores sólidos avanzados de diferentes tipos de cáncer que hayan agotado todas las líneas previas de tratamiento. La investigadora principal del Grupo de Modelización de Terapias Antitumorales en Ratón del VHIO, Laura Soucek, lleva más de 20 años trabajando con el objetivo de desarrollar un fármaco que permita inhibir a Myc.

Durante este proceso, su equipo ha ido alcanzando diferentes hitos que los han llevado a poder desarrollar un fármaco viable para su administración en pacientes. Un claro ejemplo de investigación traslacional; de cómo un proyecto que empieza en el laboratorio puede acabar trasladándose a la clínica.

"Ha sido un viaje largo en el que hemos ido superando muchos obstáculos, pero en el que hemos ido demostrando nuestra teoría sobre Myc hasta conseguir resultados extraordinarios en modelos animales. Espero que Omomyc mantenga la eficacia que ha demostrado hasta ahora para que podamos beneficiar a los pacientes", ha dicho Soucek.

Parte del éxito de la investigación preclínica también se debe a Peptomyc, una 'spin-off' del VHIO creada por Laura Soucek y Marie-Eve Beaulieu, que ha aportado financiación y experiencia en el desarrollo de péptidos terapéuticos.

"Ahora podremos traducir los buenos resultados preclínicos con suerte, un gran éxito para los pacientes", ha detallado la directora médica de Peptomyc, Manuela Niewel. En el ensayo clínico, que se realizará en tres hospitales en España (el Hospital Universitario Vall d'Hebron en Barcelona, el Hospital Universitario HM Sanchinarro y el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz en Madrid), participarán pacientes con tumores sólidos avanzados que han agotado todas las líneas previas de tratamiento.

La investigadora principal de este ensayo es la directora de la Unidad de Investigación de Terapia Molecular del Cáncer (UITM) - Fundación "la Caixa" e investigadora principal del Grupo de Desarrollo Clínico Precoz de Fármacos del VHIO, Elena Garralda.

"Es un privilegio y un orgullo participar en un ensayo con una molécula desarrollada en el VHIO. Myc siempre se ha considerado un oncogén contra el que era imposible tener tratamientos dirigidos, por eso este ensayo es particularmente interesante. De confirmarse que es efectivo podría ser muy importante para el tratamiento de muchos tumores", ha dicho.

MYC, UN GEN CLAVE PARA EL CÁNCER

La importancia del gen Myc en el desarrollo del cáncer es conocida desde hace mucho tiempo. Myc es una familia compuesta por tres proteínas (c-Myc, N-Myc y L-Myc) que está implicada en múltiples procesos biológicos esenciales para el desarrollo del cáncer: interviene en la proliferación y división celular, en el metabolismo e, incluso, en la regulación de la respuesta inmunitaria.

Todo esto convierte a Myc en un pilar fundamental para el desarrollo de la enfermedad. Así pues, la inhibición de Myc tiene el potencial de atacar las células cancerígenas a través de diferentes mecanismos. Estudios recientes han demostrado en modelos animales que la miniproteína Omomyc, el primer inhibidor de Myc de este tipo que llega al ensayo clínico en humanos, tiene capacidad suficiente para penetrar hasta el núcleo e inhibir a Myc para bloquear la progresión del tumor.

También es capaz de inducir la muerte celular de los tumores, pero no de las células normales, por lo que se trata de una prometedora herramienta para el tratamiento de múltiples tipos de cáncer.

"Nuestra estrategia es completamente diferente a los intentos anteriores para inhibir a Myc. La miniproteína de Omomyc es suficientemente grande para plegarse adecuadamente y adaptarse a la estructura desordenada de Myc, hecho que confiere una alta especificidad a la inhibición", ha detallado la directora científica de Peptomyc, Marie-Eve Beaulieu.

De esta forma, Omomyc emerge potencialmente como el primer inhibidor de Myc que impide el crecimiento tumoral de forma segura sin generar efectos adversos severos o irreversibles. El desarrollo preclínico de Omomyc ha sido posible gracias a ayudas como la del Worldwide Cancer Research (WCR/AICR), una beca de consolidación y dos 'pruebas de concepto' del European Research Council (ERC), dos becas FIS del Instituto de Salud Carlos III, la Fundación BBVA y la Fundación FERO entre otras.

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