Un fármaco contra la depresión puede proteger contra los eventos cardiovasculares

Pastilla, fármaco
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Publicado 31/07/2018 11:41:04CET

   MADRID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores del Hospital Universitario Nacional de Chonnam (Corea del Sur) han descubierto que el tratamiento con el fármaco escitalopram durante 24 semanas, en pacientes con depresión menor o mayor tras haber sufrido un síndrome coronario agudo, se relaciona con un menor porcentaje de eventos cardiovasculares como, por ejemplo, infarto de miocardio, angioplastia coronaria o mortalidad por todas las causas.

   En concreto, en el estudio, publicado en la revista 'JAMA', el 40,9 por ciento de los que recibieron tratamiento con escitalopram sufrieron un evento cardiovascular durante los 8,1 años de seguimiento. Frente a éstos, los eventos cardiovasculares se situaron en el 53,6 por ciento en aquellos pacientes tratados con placebo.

   "Este hallazgo abre la vía a nuevas investigaciones y supone una nueva herramienta terapéutica con beneficios demostrados que van más allá del ámbito puramente psicológico, para el cual son diseñados estos fármacos", ha dicho la vocal de la Sección de Cardiología Clínica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), Marisol Bravo Amaro.

   No obstante, a juicio de la experta, la investigación no ha dejado "claro" si esa protección sobre la enfermedad cardiovascular sería un efecto del fármaco en sí mismo o del efecto del medicamento sobre la depresión. "Es posible que se produzca un beneficio por ambas vías. El escitalopram ha tenido un efecto favorable frente al placebo en reducir los síntomas depresivos, los cuales en sí mismos podrían contribuir a un peor pronóstico porque se asocian, por ejemplo, a una peor adherencia al tratamiento", ha añadido.

   Asimismo, el escitalopram puede influir favorablemente, reduciendo mediadores comunes en el síndrome coronario agudo y la depresión, como la liberación de citoquinas pro-inflamatorias y el factor neurotrópico cerebral. Un efecto favorable que, según ha explicado la experta, puede normalizar la disfunción autonómica y plaquetaria, convirtiendo a las plaquetas y el entorno sanguíneo en menos susceptible de activar la formación de trombos.

    "No obstante, no se ha observado un efecto protector en la prevención secundaria de la enfermedad cardiovascular en pacientes que reciben otros antidepresivos o que han sufrido otro tipo de eventos. Por otro lado, el subgrupo de pacientes con disfunción sistólica no demostró diferencias significativas, lo cual hace presuponer que podrían obtenerse resultados neutros en este contexto de insuficiencia cardiaca", ha zanjado Bravo.