Los farmacéuticos comunitarios destacan su papel clave en prevención y adherencia a los tratamientos ante los incendios - Carlos Castro - Europa Press
MADRID 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) ha destacado el "papel clave" de los farmacéuticos comunitarios "en la prevención, educación sanitaria, continuidad de los tratamientos y detección precoz de signos de alarma" ante los incendios que se están produciendo durante los últimos días.
"Los incendios forestales y otros fenómenos ambientales extremos constituyen un desafío creciente para la salud pública", y es que el humo generado "puede desplazarse a grandes distancias y exponer a poblaciones alejadas del foco a una compleja mezcla de contaminantes atmosféricos", ha indicado, para añadir que "entre ellos destacan las partículas finas PM2,5, junto con monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles e hidrocarburos aromáticos policíclicos".
Según ha señalado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que estos compuestos se asocian con efectos adversos sobre diferentes órganos y sistemas y con un incremento de la mortalidad prematura. La exposición desencadena mecanismos de inflamación y estrés oxidativo, además de alteraciones vasculares y de la coagulación, que ayudan a explicar que las consecuencias del humo no se limiten exclusivamente al aparato respiratorio.
"La evidencia es especialmente consistente respecto al incremento de los problemas respiratorios, incluyendo las exacerbaciones de asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), las consultas en Servicios de Urgencias y las hospitalizaciones", ha continuado, tras lo que ha señalado que, a juicio de la Sociedad Española de Salud Ambiental (SESA), la exposición al humo puede asociarse con exacerbaciones de estas enfermedades, así como de bronquitis, infecciones respiratorias y repercusiones cardiovasculares.
Por ello, las personas con asma, EPOC u otras enfermedades respiratorias crónicas constituyen uno de los grupos prioritarios. "En este escenario, la farmacia comunitaria, por su accesibilidad y cercanía a la población, constituye un punto sanitario estratégico para informar sobre cómo disminuir la exposición" e "identificar a las personas especialmente vulnerables", ha explicado.
GRUPOS VULNERABLES
Precisamente en cuanto a grupos a prestar especial atención, SEFAC se ha referido a la repercusión del humo de los incendios en personas con la salud cardiovascular afectada. Así, ha apuntado que las partículas finas pueden producir inflamación sistémica, estrés oxidativo, disfunción vascular y modificaciones de los mecanismos de coagulación, por lo que deben extremarse las precauciones en personas con cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, antecedentes cerebrovasculares u otras enfermedades cardiovasculares.
Junto a ellos, deben considerarse "personas especialmente vulnerables" también "las personas mayores, los niños, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas, además de quienes trabajan o permanecen durante largos periodos en exteriores". "Los efectos sanitarios de los incendios tampoco terminan en la exposición al humo", ha señalado, por otra parte, y es que "la evacuación, la pérdida de viviendas o bienes, la incertidumbre y la percepción de amenaza pueden producir importantes consecuencias psicológicas".
Con todo, aboga por consultar la calidad del aire y seguir siempre las recomendaciones oficiales, reducir la exposición al humo, mantener un ambiente interior lo más limpio posible, utilizar adecuadamente sistemas de filtración del aire, emplear protección respiratoria adecuada cuando sea necesario salir, optimizar el control de las enfermedades respiratorias, asegurar la continuidad de los tratamientos, reconocer los signos de alarma, conservar las precauciones después del incendio e incorporar la perspectiva 'One Health' y avanzar hacia una asistencia sanitaria sostenible.