Publicado 23/11/2020 10:46CET

Experto resalta que terapias biológicas y el buen uso de los glucocorticoides mejoran el pronóstico de las vasculitis

Mujer con dolor de piernas, piernas dormidas.
Mujer con dolor de piernas, piernas dormidas. - DRAGANA991/GETTY - Archivo

MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -

El doctor Alejandro Olivé Marqués, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario German Trias i Pujol (Barcelona), ha resaltado que las terapias biológicas y el buen uso de los glucocorticoides han mejorado el pronóstico de las vasculitis.

Las vasculitis son un conjunto de enfermedades cuyo nexo en común es la inflamación de los vasos sanguíneos (arterias, venas, capilares, etc.), que provoca alteraciones variables en los mismos, desde dilataciones o aneurismas hasta estenosis o disminución del flujo vascular.

En este ámbito, el pronóstico de los pacientes ha cambiado "radicalmente" debido al diagnóstico, cada vez más temprano de estas enfermedades; así como "gracias al buen y razonado uso de los glucocorticoides y a la aparición de los tratamientos biológicos", según ha señalado el experto en el marco del VII Curso de Vasculitis de la Sociedad Española de Reumatología (SER), que se ha celebrado 'on line' los días 20 y 21 de noviembre, con la colaboración de Roche.

Las dos vasculitis más frecuentes son la arteritis temporal de células gigantes, que afecta a pacientes de edad avanzada y obedece a arterias de gran tamaño; y, por otra parte, la vasculitis leucocitoclástica, que se manifiesta en forma de púrpura palpable y en la que sí se puede identificar una causa desencadenante que puede estar relacionada con el uso de fármacos, por lo que su simple retirada favorecería la curación de dicha vasculitis.

En la mayoría de las vasculitis su causa es desconocida y en cuanto al perfil de pacientes, pueden ser de cualquier colectivo, aunque hay subtipos más característicos según el grupo de edad. Sus manifestaciones clínicas pueden ser muy amplias y dependerán del tipo de vaso que esté dañado. En este sentido, "a los afectados les insistiría en la importancia de mantener una buena adherencia al tratamiento y que acudan a centros con experiencia clínica, tal y como aconsejan las sociedades científicas", añade el especialista.

Olivé asegura que en los últimos años se han producido avances terapéuticos importantes en muchos tipos de vasculitis, especialmente en el campo de los tratamientos biológicos. Pero puntualiza que también ha habido avances en las estrategias de abordaje, así como en las fases de inducción y de mantenimiento de las terapias.

En el ámbito del diagnóstico, el experto señala que también hay mejoras significativas. "Merece la pena destacar dado que, a menudo, supone un reto para los profesionales sanitarios porque los pacientes pueden presentar manifestaciones clínicas y analíticas inespecíficas. De este modo, cabría destacar el uso de la ecografía o la tomografía de emisión de positrones (PET)", apunta.