Publicado 12/05/2021 17:50CET

Un estudio revela cómo un antiviral confunde la maquinaria de replicación del SARS-CoV-2

Modelo de mutagénesis del molnupiravir. Incorporación de nucleótidos mediada por la polimerasa del SARS-CoV-2 (óvalo) en el cebador de ARN (círculos grises)/plantilla (círculos blancos)
Modelo de mutagénesis del molnupiravir. Incorporación de nucleótidos mediada por la polimerasa del SARS-CoV-2 (óvalo) en el cebador de ARN (círculos grises)/plantilla (círculos blancos) - MATTHIAS GOTTE

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Un laboratorio de virología de la Universidad de Alberta (Canadá) ha descubierto cómo actúa el fármaco antiviral oral molnupiravir para atacar el virus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19. En su trabajo, publicado en la revista 'Journal of Biological Chemistry', los investigadores demostraron el mecanismo de acción subyacente por el que el molnupiravir cambia el genoma viral, un proceso conocido como mutagénesis excesiva o "catástrofe de error".

"La polimerasa, o motor de replicación del virus, confunde las molnupiravir con los bloques de construcción naturales necesarios para la replicación del genoma viral y los mezcla. Hace que la polimerasa haga copias descuidadas: genomas sin sentido que no sirven y no son viables", explica Matthias Götte, uno de los autores del estudio.

El molnupiravir se encuentra actualmente en ensayos clínicos de fase 3 en humanos, que se espera que presenten datos preliminares a finales de junio. Los resultados del ensayo de fase 2 revelaron recientemente que el fármaco eliminó la infectividad del SARS-CoV-2 en pacientes recién diagnosticados tras cinco días de tratamiento.

El fármaco se toma en forma de píldora, por lo que es mucho más fácil de administrar que otros tratamientos aprobados, como el remdesivir o los anticuerpos monoclonales, que deben administrarse por vía intravenosa. Todavía no se ha demostrado su eficacia en el tratamiento de pacientes hospitalizados con COVID-19 y con la enfermedad avanzada, por lo que los ensayos actuales se centran en determinar su eficacia en pacientes recién diagnosticados. Se espera que el fármaco pueda utilizarse también como medida preventiva para proteger a los miembros de la familia contra la infección.

"El molnupiravir es uno de los pocos compuestos que se están investigando y que está disponible por vía oral. Los datos comunicados hasta ahora demuestran que este fármaco se tolera bien, sin signos de efectos secundarios graves, y que muestra un efecto antiviral al cabo de cinco días. Queda por ver si también puede reducir las hospitalizaciones", apunta Götte.

El molnupiravir se identificó por primera vez como antiviral de amplio espectro en la Universidad Emory de Atlanta (Georgia). En 2003 se desarrolló como tratamiento para la hepatitis C crónica, pero se abandonó debido a los posibles efectos secundarios asociados a su uso a largo plazo. El fármaco se probó entonces en seres humanos con gripe, ya que el curso del tratamiento para la gripe es mucho más corto. Las pruebas se centraron en el SARS-CoV-2 tras la aparición de la pandemia de COVID-19. El fármaco se está desarrollando ahora en colaboración con Merck y Ridgeback Biotherapeutics.

Merck ha llegado a acuerdos con cinco fabricantes de medicamentos genéricos en India para fabricar molnupiravir, y al menos uno de ellos ha solicitado la aprobación para utilizarlo con carácter de emergencia, ya que en ese país se diagnostican al menos 350.000 nuevas infecciones cada día y los niveles de vacunación son bajos.

Götte y su equipo descubrieron anteriormente los mecanismos de acción del remdesivir, un tratamiento ya aprobado que inhibe la replicación del virus del SARS-CoV-2, y del baloxavir, un medicamento contra la gripe. A continuación, probarán el mecanismo de acción del molnupiravir contra las polimerasas de algunos de los otros virus que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado como de alto potencial epidémico.