Publicado 12/03/2021 12:06CET

España puso en marcha 44 ensayos clínicos para enfermedades cardiovasculares en 2020

Archivo - Hands with heart, health or love
Archivo - Hands with heart, health or love - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ALESSANDROPHOTO

MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Con motivo de la conmemoración del Día para la Prevención del Riesgo Cardiovascular este domingo, Farmaindustria ha destacado que en 2020 se reafirmó su compromiso con la investigación de nuevos tratamientos cardiovasculares, como muestran los datos del Registro Español de Estudios Clínicos (REEC), que coordina la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), donde se observa que el año pasado se pusieron en marcha 44 nuevos ensayos clínicos para enfermedades del corazón.

Así, las patologías cardiovasculares constituyen la quinta área más productiva en número de ensayos autorizados por la Aemps en 2020, después del cáncer, la Covid-19, enfermedades del sistema nervioso y las patologías del sistema inmunitario.

En este sentido, la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos para las enfermedades cardiovasculares avanza en una triple dirección: anticuerpos monoclonales con acción hipolipemiante, inhibidores enzimáticos para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca y terapia génica dirigida a la reactivación del gen de la telomerasa y la regeneración de cardiomiocitos en pacientes que han sufrido un infarto de miocardio.

Estas líneas de trabajo son algunas de las que se están siguiendo para el desarrollo de los casi 600 medicamentos para el área cardiovascular que hay en todo el mundo. No en vano, muchos han sido los que antes han demostrado su valor y han permitido a los cardiólogos cambiar el curso de muchas patologías y al sistema sanitario registrar mejores resultados en salud y ahorros significativos. De hecho, buena parte del arsenal terapéutico cardiovascular son medicamentos maduros, esto es, fuera de patente y con años de experiencia clínica, que suponen un bajo coste para el Sistema Nacional de Salud (SNS) y que siguen dando los resultados esperados.

EL USO DE ANTIHIPERTENSIVOS, UNA MEDIDA COSTE-EFECTIVA

Así, la principal opción terapéutica para estos pacientes, además de la corrección de ciertos hábitos hacia un estilo de vida saludable, consiste en el tratamiento farmacológico de la hipertensión arterial y la hipercolesterolemia. El estudio 'Programa Hipertensión Sistólica en la Edad avanzada' (SHEP) concluye que el tratamiento con antihipertensivos durante 4,5 años previene uno de cada 2 ingresos por fallo cardiaco, uno de cada 3 infartos (fatales y no fatales) y uno de cada 4 eventos cardiovasculares. Se calcula que cada mes de tratamiento activo con antihipertensivos se asocia con el aumento de aproximadamente un día de la esperanza de vida.

Además, se estima que el uso de antihipertensivos durante la década de los 90 en Estados Unidos evitó a principios de este nuevo siglo un coste sanitario directo de 16.500 millones de dólares por infarto de miocardio y accidente cerebrovascular, correspondiendo el 70 por ciento de ellos a costes hospitalarios. Se ha calculado que por cada euro invertido en medicamentos antihipertensivos se ahorra 1,9 euros (casi un 200%) en costes directos sanitarios.

Por último, desde Farmaindustria recuerdan que el Día para la Prevención del Riesgo Cardiovascular tiene por objetivo llamar la atención sobre la importancia que tienen las enfermedades cardiovasculares en la sociedad y, sobre todo, insistir en la capacidad que cada persona tiene de influir sobre los principales factores de riesgo implicados en la mayoría de estas enfermedades, que son el tabaquismo, el aumento del colesterol, la hipertensión, la diabetes sin control, la obesidad y el sedentarismo.