Esclerosis múltiple: ocrelizumab frena la progresión de la discapacidad incluso en fases avanzadas

Archivo - Un nIño en silla de ruedas.
Archivo - Un nIño en silla de ruedas. - GAYSORN EAMSUMANG/ISTOCK - Archivo
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Publicado: viernes, 29 mayo 2026 8:17

   MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica y degenerativa que afecta al sistema nervioso central y puede provocar problemas de movilidad, fatiga, pérdida de equilibrio o dificultades en las funciones diarias a medida que avanza la discapacidad.

La EM primaria progresiva (EMPP), una forma de EM en la que la discapacidad empeora con el tiempo, afecta entre el 10 y el 15 por ciento de las personas con esta enfermedad. A diferencia de las formas recurrentes de EM, las opciones de tratamiento para la EMPP siguen siendo limitadas, y existe un debate continuo sobre si las personas con enfermedad más avanzada aún pueden beneficiarse del tratamiento.

   Un importante ensayo clínico internacional de fase III, liderado por la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido), contribuye significativamente a zanjar dicho debate. Los investigadores han descubierto que el ocrelizumab, un medicamento que ya se prescribe a algunos pacientes con esclerosis múltiple, ralentiza significativamente la progresión de la discapacidad en personas con esclerosis múltiple primaria progresiva (EMPP), incluidos los pacientes mayores y aquellos con una enfermedad más avanzada que utilizan silla de ruedas.

UN ENSAYO EN MÁS DE 1.000 PACIENTES MUESTRA MENOS PROGRESIÓN

   Los resultados del estudio ORATORIO-HAND, en el que participaron más de 1.000 pacientes de 22 países, lo que lo convierte en el mayor ensayo de tratamiento controlado con placebo realizado hasta la fecha en una amplia población de personas con EMPP, se publican en 'The Lancet'.

    En general, el estudio reveló que ocrelizumab redujo significativamente la progresión de la enfermedad en varias medidas importantes de discapacidad. Los resultados muestran que los pacientes tratados con ocrelizumab tuvieron un 30% menos de riesgo de progresión de la discapacidad en comparación con los pacientes que recibieron un placebo.

   El tratamiento también redujo el empeoramiento de la función de la mano y la extremidad superior en un 41% a las 12 semanas y redujo el riesgo de necesitar una silla de ruedas en un 52% entre aquellos que aún no podían caminar o moverse libremente al inicio del estudio.

    Los investigadores descubrieron que el efecto del tratamiento con ocrelizumab fue aún mayor en pacientes que mostraron signos de actividad inflamatoria de la enfermedad en las resonancias magnéticas basales, con una reducción del 55% en el riesgo de progresión de la discapacidad en este grupo.

   ORATORIO-HAND se diseñó específicamente para abordar esta cuestión. Estudios importantes anteriores suelen excluir a pacientes mayores de 55 años o con discapacidad avanzada. En cambio, este estudio incluyó pacientes de hasta 65 años, muchos de ellos con limitaciones de movilidad importantes y una progresión avanzada de la enfermedad.

    En el estudio, los investigadores se centraron en la capacidad de caminar y evaluaron la función de las extremidades superiores mediante la prueba de los nueve orificios, que mide la destreza de las manos y los brazos. Destacan que este método es particularmente importante porque preservar la función de las manos puede tener un gran impacto en la independencia, la comunicación y la calidad de vida de las personas con EM primaria progresiva avanzada.

   En una encuesta independiente realizada por el profesor Giovannoni y sus colegas de Queen Mary, las personas con EM progresiva priorizaron la función de las extremidades superiores y las manos sobre la de las extremidades inferiores, citando la independencia, el aseo personal y el uso del baño como razones principales.

   Los investigadores señalan que sus hallazgos sugieren que ocrelizumab podría beneficiar a una población de pacientes más amplia que la que actualmente tiene acceso al medicamento, lo que conllevará cambios en la forma en que se maneja la EM en el NHS y modificará el diseño de futuros ensayos para la EM progresiva.

   Gavin Giovannoni, autor principal y catedrático de Neurología en Queen Mary, asegura: "Estos hallazgos son importantes porque demuestran que el tratamiento puede marcar una diferencia significativa para las personas con formas más avanzadas de EM y puede ayudar a preservar la función de la mano y el brazo, lo cual es fundamental para mantener la independencia, las actividades diarias y la calidad de vida. Nuestro estudio sugiere que debemos replantearnos la concepción de un tratamiento exitoso en la EM avanzada y que no debemos asumir la falta de beneficio en ciertos grupos. El estudio O'HAND cambia la forma en que abordamos y concebimos la EM".

    Catherine Godbold, directora de Comunicación de Investigación de la Sociedad de Esclerosis Múltiple, declara: "Los resultados del ensayo ORATORIO-HAND son increíblemente positivos. La esclerosis múltiple puede ser debilitante, agotadora e impredecible, y la función de las manos y los brazos es fundamental para que las personas mantengan su independencia. Muchos ensayos anteriores se han centrado únicamente en la capacidad de caminar como medida de la eficacia de un fármaco. Sin embargo, ensayos como este son vitales para ayudarnos a encontrar tratamientos para todos".

POR QUÉ ESTE ESTUDIO PUEDE CAMBIAR EL TRATAMIENTO

   Ocrelizumab ya se utiliza como tratamiento para la esclerosis múltiple remitente-recurrente activa y la esclerosis múltiple primaria progresiva temprana. Estos resultados podrían significar que esté disponible para más personas con esclerosis múltiple primaria progresiva, que actualmente no tienen acceso a ninguna opción de tratamiento. La clave ahora es cómo colaboramos para que estos hallazgos se traduzcan en la práctica clínica.

Los investigadores consideran que los resultados del ensayo ORATORIO-HAND podrían cambiar la forma en la que se trata la esclerosis múltiple primaria progresiva, especialmente en pacientes mayores o con discapacidad avanzada, que hasta ahora suelen quedar fuera de muchos ensayos clínicos.

    Además, los hallazgos abren la puerta a ampliar el acceso a ocrelizumab en personas que actualmente no tienen opciones de tratamiento eficaces, aunque los expertos señalan que todavía será necesario trasladar estos resultados a la práctica clínica habitual.

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