Actualizado 09/12/2010 20:02 CET

'MabThera' (Roche) reduce en un 80% la posibilidad de necesitar nuevos tratamientos contra linfoma folicular

MADRID, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

El tratamiento inicial del linfoma folicular con el anticuerpo monoclonal rituximab, comercializado por Roche con el nombre de 'MabThera', en régimen de monoterapia permite reducir en un 80 por ciento la posibilidad de necesitar nuevos tratamientos, según los últimos resultados publicados en la última Reunión Anual de la Sociedad Americana de Hematología (ASH, en sus siglas en inglés), celebrada en Orlando (Estados Unidos).

En dicho congreso se han presentado los primeros datos del ensayo clínico fase III conocido como 'Watch and Wait', que incluye a 462 pacientes con este tipo de linfoma no Hodgkin en fase avanzada pero todavía sin síntomas de la enfermedad.

De este modo, los resultados muestran que el beneficio que se consigue utilizando primero rituximab primero como tratamiento de inducción y a continuación en mantenimiento es muy superior respecto a la estrategia actual --consistente en no tratar al paciente hasta que aparecen los síntomas o la enfermedad progresa--, ya que además se reduce un 79 por ciento el riesgo de que el cáncer progrese.

"Hemos descubierto otra forma de manejar esta enfermedad desde sus inicios que para muchos pacientes será muy importante porque supone poder retrasar el inicio de la quimioterapia", señaló el doctor Kirit Ardeshna, especialista del University College Hospital de Londres y principal investigador de este trabajo.

Asimismo, el tiempo medio transcurrido hasta que se utilizó una nueva terapia (quimioterapia o radioterapia) para pacientes que no recibieron tratamiento fue de 34 meses y la supervivencia libre de progresión se cifró en 23 meses.

Sin embargo, en aquellos que siguieron una terapia de mantenimiento estos dos parámetros fueron claramente superiores y, de hecho, aún no se han podido establecer pasados cuatro años.

La toxicidad del esquema de mantenimiento se ajustó al perfil de seguridad conocido de rituximab, sin hallazgos nuevos o inesperados, según ha informado la compañía.

Estos datos se suman a otras evidencias que avalan el potencial de utilizar esta terapia primero en inducción y luego en mantenimiento en linfoma folicular. La indicación de mantenimiento fue aprobada recientemente por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés) para pacientes que habían respondido a un tratamiento de inducción.