Archivo - Imagen de archivo de las instalaciones de Lilly. - LILLY - Archivo
MADRID 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
La compañía Lilly ha informado de que su agonista dual GIP/GLP-1, tirzepatida ('Mounjaro'), ha demostrado beneficios en su uso temprano en diabetes tipo 2, ya que los pacientes tratados durante 2 años presentaron mejores niveles de control y evolución de su diabetes, junto con la mayor pérdida de peso frente a estrategias estándar de la práctica clínica.
Estas son algunas de las conclusiones a 2 años del estudio 'SURPASS-EARLY', publicadas por la revista 'Annals of Internal Medicine'. 'SURPASS-EARLY' es un estudio clínico fase IV que evalúa el impacto del uso temprano de un medicamento GIP/GLP1 como tirzepatida en diabetes tipo 2, frente a la intensificación del tratamiento convencional en pacientes adultos que no conseguían el control de la glucemia con dieta, ejercicio y metformina.
El tratamiento convencional intensificado refleja la práctica clínica real al integrar todas las estrategias terapéuticas según las guías clínicas y tratamientos disponibles para la diabetes tipo 2 en fase inicial.
"La pérdida de peso es una de las intervenciones más eficaces para prevenir la diabetes tipo 2 en personas con alto riesgo. Cuando la diabetes ya está presente, abordar la obesidad puede influir de forma muy significativa en su evolución. El estudio 'SURPASS-EARLY' muestra que una estrategia centrada en lograr una pérdida de peso importante desde fases iniciales se acompaña de una mejora muy relevante del control glucémico y de una elevada proporción de participantes que alcanzan normoglucemia", ha explicado Virginia Bellido, endocrinóloga en el Hospital Virgen del Rocío en Sevilla.
"Alcanzar estos objetivos desde etapas tempranas de la enfermedad podría traducirse en retrasar la evolución de la diabetes y sus complicaciones," ha añadido.
'SURPASS-EARLY' incluyó 794 pacientes con diabetes tipo 2 en fases tempranas, con una duración media de la enfermedad de 2,6 años y con un control glucémico inadecuado y factores de riesgo cardiometabólicos.
A los 2 años, tirzepatida demostró superioridad frente al tratamiento convencional intensificado en el nivel de control de la diabetes. Este beneficio se acompañó de una reducción de peso significativamente mayor y de una notable reducción del perímetro de la cintura. Asimismo, 6 de cada 10 pacientes tratados alcanzaron niveles de no diabetes.
Además, se observaron mejoras en parámetros cardiometabólicos clave como los triglicéridos y el VLDL que fueron mayores en el grupo de tratamiento frente al grupo de control. El perfil de seguridad fue consistente con estudios previos, con eventos adversos principalmente gastrointestinales, en su mayoría de leves a moderados.
"El exceso de grasa disfuncional es causa raíz del desarrollo de diabetes tipo 2. Tiene todo el sentido tratar el problema de base con una molécula que ofrece unos resultados superiores en pérdida de peso como es tirzepatida. Cuanto antes lo hagamos, antes conseguiremos corregir aspectos que, mantenidos en el tiempo, favorecen la progresión de la enfermedad. No sólo podremos frenar complicaciones ligadas al mal control glucémico sino también a la presencia de esta adiposidad. Debería ser una opción farmacológica preferente," afirma Igotz Aranbarri, médico de familia en el Centro de Salud Landako en Durango.