Archivo - Virus hepatitis, hígado. - RASI BHADRAMANI/ ISTOCK - Archivo
MADRID 28 May. (EUROPA PRESS) -
GSK ha anunciado datos pivotales positivos de bepirovirsen, su oligonucleótido antisentido (OAS) experimental para el tratamiento de la hepatitis B crónica (HBC), que muestran que el tratamiento durante seis meses consiguió una tasa de respuesta de curación funcional estadísticamente significativa y clínicamente importante del 19% en la población global del estudio.
En un criterio de valoración secundario clave, se alcanzó una tasa de curación funcional del 26% en los participantes con un nivel igual a 1.000 UI/ml de HBsAg, un grupo que representa aproximadamente el 45% de los casos diagnosticados de HBC a nivel mundial.
El tratamiento de referencia actual requiere habitualmente un tratamiento crónico de por vida y se consiguen tasas de curación funcionales en menos del 1% de los pacientes. La curación funcional se consigue cuando el ADN y el HBsAg del virus de la hepatitis B son indetectables en sangre durante al menos seis meses después de detener todo tratamiento. Esto indica que la enfermedad está siendo controlada por el sistema inmunitario sin medicación.
Una pérdida de HBsAg se asocia también a una reducción del 89% del riesgo de cáncer de hígado y una reducción del 62% del riesgo de mortalidad global. Hay que destacar que, entre los pacientes que recibieron el fármaco y no alcanzaron la curación funcional, el 49% mostró una reducción del antígeno de supervivencia de la hepatitis B a nivel cuantitativo (qHBsAg) a 100 UI/ml un año después del final del tratamiento. La bibliografía médica ha vinculado este nivel bajo de antígeno de superficie a un aumento del control inmunitario y una mejora de los resultados de los pacientes.
Además, el 23% de todos los pacientes tratados con el fármaco y el 31% de los pacientes tratados con el fármaco con un nivel basal de HBsAg a 1.000 UI/ml alcanzaron un límite inferior de cuantificación del ADN del VHB sostenido en la semana 72 tras interrumpir todo el tratamiento en la semana 48, en un criterio de valoración secundario clave.
"El tratamiento de referencia actual de la HBC impone una gran carga sobre los pacientes y los sistemas sanitarios y rara vez aporta una curación funcional. Ahora que las directrices recientes dan prioridad a la curación funciona , estos nuevos datos podrían representar un avance importante. En combinación con mejoras en las pruebas y el diagnóstico, esta innovación tiene el potencial de mejorar las vidas de millones de personas con HBC", señala el profesor Jinlin Hou, director del Instituto de Hepatología Guangdong en China y autor principal del estudio publicado en 'The New England Journal of Medicine'.