Actualizado 25/02/2013 14:53:29 +00:00 CET

La crema tópica 'Pliazón' (Merck Serono) ayuda a controlar erupciones cutáneas en pacientes oncológicos

Imagen de una mujer aplicándose la crema 'Pliazon' de Merck Serono
MERCK SERONO

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

La crema tópica 'Pliazón' (Merck Serono) ayuda a controlar erupciones cutáneas en pacientes oncológicos, lo que contribuye "a mejorar su bienestar y cumplimiento terapéutico", indican desde la compañía al cumplirse un año desde su lanzamiento.

Durante este lapso de tiempo, Merck Serono ha distribuido cerca de 10.000 'packs' gratuitos a pacientes tratados con inhibidores del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), tras lo que ha constatado sus efectos.

Aunque los tratamientos oncológicos se han optimizado debido a la medicina personalizada, se ha comprobado que estos "interfieren con el crecimiento normal de las células de la epidermis, y puede causar una erupción cutánea en los pacientes", indican. De hecho, en algunos pacientes, "ésta podría dar lugar a reducciones de la dosis del fármaco o, incluso, a la interrupción del tratamiento", señalan.

Así, cerca del 80 por ciento de los pacientes con cáncer tratados con inhibidores del EFGR sufren las erupciones citadas. Este problema se puede "aliviar" con la aplicación de esta crema hidratante, protectora y de acción regenerativa basada en la vitamina K1, urea y ceramidas, sostiene la jefa de servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario de Navarra, la doctora Ruth Vera.

REACTIVA EL PROCESO NORMAL DE CRECIMIENTO DE LA PIEL

'Pliazón' permite reactivar y normalizar el proceso normal de crecimiento de la piel, "reduciendo los síntomas sin interferir en la eficacia del tratamiento antitumoral", continúa la experta. Para ello, es necesario aplicarla en las zonas afectadas dos veces al día.

Tras ello, ésta consigue reconstruir y reforzar la película hidrolipídica natural, lo que conlleva a paliar "el dolor y el picor" y a evitar las infecciones, afirma. Además, "reduce la necesidad de utilizar antibióticos tópicos y sistémicos ", manifiesta.

En cuanto al periodo en el que se establecen alteraciones cutáneas con más intensidad producidas por los inhibidores del EFGR son frecuentes, Vera lo fija "durante la tercera semana de tratamiento con dichos fármacos". En este proceso aconseja "no lavarse con agua caliente".

Sin embargo, ya ocurren en la primera semana, en la que las más frecuentes son "erupciones acneiformes en la cara, cuero cabelludo, tórax y espalda". Tras ello, pueden observarse síntomas como "sequedad de piel, fisuras y grietas en palmas de las manos y plantas de los pies, así como paroniquia", sostiene.

Ante ello, recomienda "no afeitarse con cuchilla o navaja, no exponerse a la luz solar, evitar el calzado estrecho y no rascarse ni manipular las lesiones". Además, es aconsejable "el uso de jabones neutros, métodos de protección solar y la aplicación frecuente de cremas hidratantes", concluye.