Publicado 09/02/2021 08:28CET

Cuáles son los tratamientos que disponemos hoy en día contra la covid-19 grave

Paciente covid, coronavirus. UCI, Hospital.
Paciente covid, coronavirus. UCI, Hospital. - TEMPURA/GETTY - Archivo

   MADRID, 9 Feb. (EDIZIONES) -

   Llevamos un año de pandemia y hasta la fecha se están investigando hasta 200 fórmulas inyectables contra el SARS-CoV-2. No así se ha avanzado tanto en el campo de tratamientos, y es que a día de hoy seguimos sin uno específico contra la infección.

   En la COVID-19, aún no se sabe por qué, hay personas que pueden ser asintomáticas, por suerte la mayoría, si bien según datos de la OMS, los casos graves pueden tener lugar en el 13,8% de los casos, siendo el 6,1% críticos.

   El caso es que está falleciendo mucha gente y por ello sigue siendo imprescindible el encontrar no sólo la vacuna más eficaz, sino también los tratamientos idóneos para combatir la enfermedad, y llegar a evitar estos cuadros críticos con un fatal desenlace en gran parte de los casos.

   No obstante, en un año se ha avanzado mucho en el conocimiento de la enfermedad y los médicos disponen de un importante arsenal contra el SARS-CoV-2, aunque debemos mejorarlo.

   En cuanto a los tratamientos que se manejan hoy en día, en una entrevista con Infosalus, la doctora Yvelise Barrios, vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), recuerda que la COVID tiene dos fases muy diferenciadas: la primera protagonizada por el virus, donde serían útiles los antivirales; y una segunda fase donde ya no es tan importante controlar el virus que nos ataca, sino la exacerbación o hiperestimulación, la conocida como 'tormenta de citoquinas' que se crea en el sistema inmune en algunos pacientes con esta infección, en los casos más graves o críticos, y de la que muchas veces les es imposible salir, llegando a fallecer en algunas ocasiones.

   Así, y adicionalmente al tratamiento antiviral y a la terapia de apoyo respiratorio en pacientes críticamente enfermos, a día de hoy están en investigación medicamentos únicos para esta condición, y que serían fundamentales en esta segunda fase.

   Precisamente, la doctora Barrios destaca la aparición estos días de un antiviral 'made in Spain', al que aún le falta por recibir el visto bueno de las autoridades sanitarias pertinentes. Se trata de 'Aplidin', un fármaco de los laboratorios PharmaMar que reduce casi al completo la carga viral del SARS-CoV-2, según se ha certificado en sus estudios.

   También en esta segunda fase de la enfermedad se encontrarían otro grupo de fármacos que se han visto eficaces en el tratamiento de pacientes con COVID-19, según subraya. En primer lugar se encontrarían los fármacos inmunosupresores, como los corticoides, según añade la profesional del Hospital Universitario de Canarias (San Cristóbal de la Laguna, Tenerife). Aquí destaca el empleo de la 'dexametasona', un inmunosupresor, un corticoesteroide antiinflamatorio que se emplea mucho por ejemplo en trasplantados renales o en pacientes con enfermedades autoinmunes, y que se ha visto también muy efectivo en este control de la hiperrespuesta de nuestro sistema inmune, o tormenta de citoquinas que tiene lugar en algunos pacientes que precisa de oxigeno.

   Contra la COVID a día de hoy se están empleando los cócteles con anticuerpos monoclonales (bamlanivimab y etesevimab), según apostilla la médico especialista en Inmunología, unos tratamientos dirigidos a frenar ciertas vías de la respuesta inmune, así como los inhibidores de citocinas IL-6 (Tocilizumab y sarilumab), que deben ser dispensados de la forma más precoz posible en los casos críticos.

   Igualmente, menciona a la colchicina, un fármaco barato que se emplea para la gota y que, según un reciete estudio publicado en 'RMD Open', reduciría la hospitalización por COVID-19, al ayudar a reducir la necesidad de oxigenoterapia y la estancia en el hospital en pacientes con esta infección.

EL PLASMA HIPERINMUNE

   A su vez, la doctora Barrios dice que en algunos pacientes infectados por el SARS-CoV-2 en situación grave se está empleando la infusión de plasma hiperinmune de individuos que han superado la enfermedad, que cuentan con anticuerpos IGG circulante. "Una de las vías de tratamiento en la actualidad es infundir estas inmunoglobulinas en los pacientes ingresados para ver si así esto les ayuda a controlar la enfermedad", apunta.

   No obstante, sobre este último dice que hay datos "controvertidos" a día de hoy porque recientemente han visto la luz artículos científicos donde se afirma que este suero no funciona en los pacientes, si bien otras publicaciones alertan de que sí lo hace, pero siempre y cuando se emplee en el momento adecuado. "Estamos aprendiendo a usar bien las herramientas que tenemos", incide la experta de la SEI.

Al principio de la pandemia se empezaron a emplear fármacos contra otras enfermedades, como la famosa hidroxicloroquina (antimalárico) o el ritonavir (antiviral contra VIH), pero se ha visto que no son efectivos.

   Por otro lado, el pasado 3 de julio la Comisión Europea autorizó de forma condicional el medicamento Veklury (remdesivir), un antiviral desarrollado contra el ébola, para el tratamiento de la COVID-19 en adultos y adolescentes mayores de 12 años y de al menos 40 kilos con neumonía que requiera oxígeno suplementario, según informa el Ministerio de Sanidad.