El consumo regular de fármacos para el dolor y el sueño aumenta el riesgo de fragilidad un 95%

Publicado 16/11/2019 8:29:36CET
Fármacos, pastillas, agua, tratamiento
Fármacos, pastillas, agua, tratamiento - PIXABAY - Archivo

MADRID, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Oregon Research Institute (ORI) y Florida Atlantic University (FAU), ambos en Estados Unidos, han demostrado por primera vez vínculos estadísticamente significativos entre el uso habitual de medicamentos recetados para el dolor y/o el sueño, y el riesgo de fragilidad en adultos de 65 años o más. Y han cifrado en un 95 por ciento ese aumento del riesgo, según publican en el 'Journal of the American Geriatric Society'.

La fragilidad consiste en déficits en una variedad de medidas funcionales, y es un predictor confiable de pérdida de independencia, mayor uso de recursos de atención médica y mortalidad. Las posibles implicaciones de los resultados de la investigación actual son especialmente graves dado que es común que los mayores usen dos o más medicamentos recetados al mismo tiempo y muchos de estos medicamentos recetados son para el dolor y el sueño, incluidos analgésicos y sedantes.

Los resultados estiman los riesgos de fragilidad a largo plazo y clasifican los riesgos a largo plazo de dos clases de medicamentos recetados. Los investigadores descubrieron que durante ocho años de seguimiento, aquellos que informaron el uso regular de medicamentos recetados para el dolor y el sueño tenían un riesgo 95% mayor de fragilidad en comparación con aquellos que no informaron el uso regular de estos medicamentos. Para el uso regular de medicamentos recetados solo para el dolor o solo para dormir, los riesgos aumentados fueron del 58 por ciento y el 35 por ciento, respectivamente.

Para el análisis, que se presentará en la Reunión Científica Anual de la Sociedad Gerontológica de América, seleccionaron una gran cohorte de 7.201 de adultos mayores no frágiles de entre 65 y 104 años (on una media de 72) del Health & Retirement Study (HRS), una cohorte longitudinal representativa a nivel nacional de estadounidenses mayores. Los análisis se ajustaron para la demografía y el uso de otros medicamentos.

"El uso conjunto de múltiples medicamentos recetados es un fenómeno creciente, especialmente entre los adultos mayores --advierte Park--. Las sociedades de medicina geriátrica, incluida la Sociedad Geriátrica Estadounidense, han desarrollado pautas para ayudar a los prescriptores a evitar la prescripción potencialmente inapropiada o PPI, que requiere la evaluación de varios tipos de PPI, incluidos los beneficios y riesgos asociados con ciertas clases de medicamentos".

"Nuestro estudio muestra que el uso regular y el uso conjunto de medicamentos recetados para el dolor y el sueño están significativamente asociados con una mayor incidencia de fragilidad --detalla Bergen--. Recomendamos más investigación para estimar el riesgo de fragilidad del dolor y las medidas para dormir y de los medicamentos recetados para el dolor y el sueño".

El conjunto de datos HRS utilizado por los investigadores está patrocinado por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) de los Institutos Nacionales de Salud y la Administración del Seguro Social (SSA) y está dirigido por la Universidad de Michigan. Los productos de datos RAND HRS utilizados en este estudio son producidos por el Centro RAND para el Estudio del Envejecimiento con fondos del NIA y la SSA.

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