La concentración de fármacos en el agua aumenta y causa ya "efectos ecológicos dañinos"

Estado del agua del Lago de Sanabria
ESTACIÓN BIOLÓGICA INTERNACIONAL - Archivo
Publicado 22/02/2019 15:03:15CET

MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

En los últimos 20 años, las concentraciones de productos farmacéuticos han aumentado en las fuentes de agua dulce en todo el mundo, según ha revelado una investigación realizada por expertos ambientales de la Universidad de Radboud (Países Bajos).

De acuerdo con el estudio, los niveles del antibiótico ciprofloxacina han alcanzado el punto de causar "efectos ecológicos dañinos". Esta investigación, publicada en la revista 'Environmental Research Letters', es la primera en examinar los riesgos de dos medicamentos particulares en las fuentes mundiales de agua dulce.

Los científicos, liderados por el doctor Rik Oldenkamp, han desarrollado un nuevo modelo para realizar estas mediciones, que se basa en un modelo existente con una resolución más baja, y permite hacer predicciones mundiales para ecorregiones individuales.

En los dos productos farmacéuticos investigados en el estudio, la carbamazepina (medicamento antiepiléptico) y la ciprofloxacina (antibiótico), se encontró que los riesgos ambientales eran de 10 a 20 veces más altos en 2015 que en 1995. "Las concentraciones de este antibiótico pueden ser perjudiciales para las bacterias en el agua, y estas bacterias a su vez desempeñan un papel importante en varios ciclos de nutrientes. Los antibióticos también pueden tener un impacto negativo en la efectividad de las colonias de bacterias utilizadas en el tratamiento de aguas residuales", explica Oldenkamp.

En este punto, advierte de que esta situación también tiene repercusión en uno de los grandes problemas de salud pública en todo el mundo, la resistencia a los antibióticos. "En general, se considera un problema para el sector de la salud, ya que las bacterias resistentes se pueden propagar dentro de los hospitales o a través del ganado, pero hay poca conciencia del papel del medio ambiente en este problema, a pesar de que se vuelve cada vez más claro que el medio ambiente funciona como una fuente de resistencia para varios patógenos", comenta el científico.

Su modelo predice un riesgo ambiental relativamente alto para las ecorregiones en áreas densamente pobladas y secas como Oriente Medio, pero esas son precisamente las áreas donde hay poca información sobre el uso farmacéutico y las concentraciones en aguas superficiales.

Los investigadores predijeron el consumo de productos farmacéuticos humanos en estas áreas utilizando modelos basados en el consumo en otros países, junto con información socioeconómica y demográfica, y lo relacionaron con información relacionada con otros factores como las fuentes de agua y el número de personas con acceso a tratamiento de aguas residuales.