Un compuesto de las setas alucinógenas, posible tratamiento de la depresión grave

Setas alucinógenas
FLICKR IVAN TURKOUSKI
Actualizado: martes, 17 mayo 2016 19:05

   LONDRES, 17 May. (Reuters/EP) -

   Investigadores del Imperial College de Londres, en Reino Unido, han observado que un compuesto presente en las setas alucinógenas, la psilocibina, puede convertirse en un futuro en un tratamiento eficaz para los pacientes con depresión grave más difíciles de tratar.

   En un pequeño estudio piloto cuyos resultados publica la revista 'The Lancet Psychiatry' han visto que el uso de este compuesto era seguro y eficaz en aquellos casos de depresión resistente al tratamiento convencional.

   De los 12 pacientes que recibieron esta sustancia todos mostraron una cierta disminución de los síntomas durante al menos tres semanas. Siete continuaron mostrando una respuesta positiva a los tres meses y cinco la mantuvieron después de este periodo.

   Uno de los autores de esta investigación, Robin Carhart-Harris, ha reconocido que los resultados fueron sorprendentes, si bien pidió "no dejarse llevar por estos primeros resultados" ya que "no es una bala mágica" y "todavía hay que aprender a usar este tratamiento".

   Este tipo de hongos alucinógenos crecen por todo el mundo y se usan desde hace siglos con fines lúdicos y espirituales. Un equipo del Imperial College liderado por el profesor de Neuropsicofarmacología David Nutt lleva tiempo analizando el potencial de este compuesto para aliviar los síntomas de este tipo de depresiones más agresivas.

   Sobre todo porque, aunque muchos pacientes responden al tratamiento con antidepresivos y la terapia cognitiva conductual, se estima que alrededor del 20 por ciento no mejoran y se considera que presentan una patología resistente al tratamiento.

   La psilocibina actúa sobre el sistema de la serotonina, lo que sugiere que podría ser desarrollado para el tratamiento de la depresión. El inconveniente, aclaran los autores, es que las drogas alucinógenas también pueden causar reacciones desagradables, incluyendo ansiedad y paranoia, de ahí que el equipo de Nutt quisiera averiguar si este compuesto puede administrarse con seguridad.

   El ensayo incluyó a seis hombres y seis mujeres de entre 30 y 64 años, todos diagnosticados con una depresión resistente al tratamiento que previamente se sometieron a un análisis para valorar cómo podían reaccionar a otros posibles efectos adversos causados por la psilocibina.

DOS DOSIS Y BIEN MONITORIZADOS

   Los pacientes recibieron cápsulas de psilocibina durante dos sesiones, con siete días de diferencia, y durante cada dosis se monitorizó su presión arterial, frecuencia cardiaca y la intensidad de la percepción subjetiva de los efectos de la psilocibina. Además, los pacientes fueron vistos por un psiquiatra al día siguiente y una, dos, tres y cinco semanas después de la segunda dosis.

   En ese periodo no se notificaron efectos secundarios graves a pesar de que los participantes dijeron estar un poco nerviosos antes y durante la administración del compuesto.

"Las drogas psicodélicas tienen efectos psicológicos potentes y sólo se dan en nuestra investigación, en la que tenían garantizado su control", según destacaron los autores, que rechazan que este hallazgo pueda llevar a algunos pacientes a tomar por su cuenta las setas para tratar su depresión, ya que "ese tipo de enfoque podría ser arriesgado".