Actualizado 06/06/2011 18:26 CET

Las compañías farmacéuticas deben intentar mejorar radicalmente la adherencia del paciente al tratamiento

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las compañías farmacéuticas deben intentar mejorar radicalmente la adherencia del paciente al tratamiento y considerar la adherencia al tratamiento del paciente como una preocupación estratégica, de modo que se situé al mismo nivel que la iniciación del tratamiento. Estas son algunas de las recomendaciones publicadas en el IX edición del informe Vision & Reality de Capgemini Consulting, donde se analiza la escasa adherencia del paciente a la hora de cumplir un tratamiento.

De acuerdo con este estudio, las cifras de adherencia al tratamiento caen significativamente de un 69 por ciento en la primera prescripción a un 40 por ciento seis meses después. Además, recuerdan, que estudios recientes señalan que la falta de adherencia a los tratamientos ha dado como resultado la muerte de 194.500 personas en Europa y 131.400 en Estados Unidos.

El informe, que analiza las barreras que afectan a la implicación del paciente y propone recomendaciones para mejorar, explica que esta situación supone un efecto significativo en salud y un coste elevado para los diferentes agentes del sector por las repercusiones que ocasiona.

"La industria farmacéutica necesita considerar la adherencia al tratamiento como un elemento estratégico, tenerlo en cuenta como una parte integrada en sus actividades, que será beneficioso para los pacientes y para la industria en general" comenta Evert van Oosterum, Advisor de Capgemini Consulting.

Por su parte, el vicepresidente de Capgemini Consulting, Carlos García Santos, afirma que "las empresas farmacéuticas necesitan diseñar y desarrollar programas enfocados a situaciones específicas de cada paciente y potenciar una aproximación tanto digital como tradicional".

Así, recomienda considerar la adherencia como parte de la propuesta de valor del producto desde el inicio de su desarrollo; analizar y entender cuándo y por qué se produce el abandono del tratamiento por parte del paciente; y mejorar la colaboración entre 'stakeholders' (cuidadores, pacientes, proveedores, etc.) para lograr la adherencia.

Por otra parte, propone maximizar el contacto con el paciente en las etapas críticas del ciclo de vida del paciente con el tratamiento para abordar los riesgos de abandono; focalizar la inversión de recursos en los pacientes adecuados, identificando aquellos que siguen el tratamiento frente a aquellos que habitualmente nunca responden a incentivos o iniciativas de apoyo; enriquecer la experiencia del paciente; y buscar la opinión de los pacientes sobre sus programas de adherencia.