Combinar abiraterona con privación androgénica y docetaxel mejora la supervivencia en cáncer de próstata metastásico

Según un ensayo académico presentado en el Congreso ESMO 2026

Archivo - Prueba PSA para cáncer de próstata.
Archivo - Prueba PSA para cáncer de próstata. - JARUN011/ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 26 octubre 2026 14:58

MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

La combinación de abiraterona con terapia de privación androgénica (TDA, por sus siglas en inglés) y quimioterapia con docetaxel ofrece un beneficio sostenido en supervivencia en pacientes de cáncer de próstata metastásico, según se desprende del ensayo académico de fase 3 'Peace-1'.

El estudio, presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés), incluyó a 1.173 hombres con cáncer de próstata metastásico hormonosensible de novo (mCSPC, por sus siglas en inglés). Todos recibieron el tratamiento estándar, basado en TDA con o sin quimioterapia con docetaxel, y fueron aleatorizados a no recibir tratamiento adicional, a recibir abiraterona más prednisona, radioterapia dirigida a la próstata o la combinación de abiraterona más prednisona y radioterapia.

Un análisis previo mostró que añadir abiraterona al tratamiento estándar mejoraba la supervivencia global y, este ensayo, tras una mediana de seguimiento de 7,7 años, revela que añadir abiraterona redujo en un 25 por ciento el riesgo de muerte. La mediana de supervivencia global fue de 6,1 años con abiraterona, frente a 4,6 años sin ella.

Entre los 710 hombres que recibieron TDA más docetaxel (terapia doble), añadir abiraterona más prednisona (terapia triple) redujo en un 32 por ciento el riesgo de muerte. La mediana de supervivencia fue de 6,2 años con la terapia triple, frente a 4,4 años con la terapia doble. En el grupo de terapia triple, el 40,3 por ciento de los pacientes seguía con vida a los ocho años, frente al 27,1 por ciento de los que recibió terapia doble.

El beneficio en términos de supervivencia de la terapia triple no difirió de forma significativa en función de la extensión de la enfermedad. En los hombres con enfermedad de alto volumen, la mediana de supervivencia fue de 4,6 años con la terapia triple, frente a 3,5 años con la terapia doble, y casi el doble seguían con vida a los ocho años (38% frente al 20%).

En los hombres con enfermedad de bajo volumen, la mediana de supervivencia fue de 7,8 años con la terapia triple, frente a 6,2 años con la terapia doble, aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa por sí sola.

Entre los hombres de los grupos de control cuya enfermedad progresó, el 86 por ciento recibió posteriormente un inhibidor de la vía del receptor de andrógenos (ARPI, por sus siglas en inglés), la misma clase de tratamiento a la que pertenece la abiraterona. Los investigadores han señalado que esto respalda la conveniencia de iniciar el tratamiento de forma temprana, en lugar de esperar a que se produzca la progresión.

En cuanto a seguridad, no se identificaron nuevas preocupaciones a largo plazo. Entre los hombres que recibieron terapia doble o triple sin radioterapia, la hipertensión de grado 3-4 se produjo en el 21 por ciento de los pacientes con terapia triple, frente al 14 por ciento con terapia doble, mientras que la hipopotasemia de grado 3-4 se observó en el cuatro por ciento frente al uno por ciento, respectivamente.

LA TRIPLE TERAPIA ES UN "SÓLIDO TRATAMIENTO DE REFERENCIA"

"Se observa un beneficio importante en términos de supervivencia, con casi dos años adicionales de vida para los pacientes que reciben los tres tratamientos, lo que, por supuesto, es muy significativo", ha afirmado el autor principal, Karim Fizazi, del Centre Oscar Lambret, Lille (Francia), quien ha resaltado que los resultados "consolidan esta triple terapia como un sólido tratamiento de referencia para estos pacientes".

El ensayo 'Peace-1' no comparó directamente la terapia triple con TDA más una terapia hormonal más reciente sin quimioterapia, que constituye otra opción de tratamiento. Por ello, la investigadora del Oncology Institute of Southern Switzerland (Suiza) Ursula Vogl, que no participó en el estudio, ha explicado que la decisión de añadir docetaxel depende de factores individuales de cada paciente, como otras enfermedades concomitantes, la edad y las preferencias del paciente.

Asimismo, ha subrayado que sigue sin estar claro qué pacientes obtienen el mayor beneficio adicional de la quimioterapia, lo que pone de manifiesto la necesidad de seleccionar el tratamiento de forma personalizada.

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