Publicado 01/07/2022 07:10

Un candidato a fármaco oncológico puede interferir en la replicación de muchos virus

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Archivo - Laboratorio. - XUBINGRUO/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los científicos han comprobado que la apratoxina S4, un candidato a fármaco anticanceroso dirigido a una proteína humana, puede interferir en la replicación de muchos virus, incluidos el SARS-CoV-2 y la gripe A, ofreciendo una posible terapia panviral, según publican en la revista 'ACS Infectious Diseases'.

Aunque existen vacunas contra el COVID-19, algunas personas que recibieron las vacunas han enfermado y sólo una parte de la población mundial está vacunada. Esto significa que todavía se necesitan tratamientos, y ahora hay algunos disponibles que se dirigen a la ARN polimerasa del virus, la enzima que utiliza para fabricar más de su propio ARN dentro de las células humanas. Pero algunos de estos fármacos, como el remdesivir, no funcionan a menos que se administren en fases muy tempranas y pueden requerir inyecciones.

En la búsqueda de nuevas formas de tratar la COVID-19, varios equipos han revisado fármacos que ya se sabe que combaten otras enfermedades, una estrategia llamada 'repurposing' o reutilización. Uno de estos compuestos en fase preclínica es la apratoxina S4 (Apra S4), una molécula basada en un producto natural con actividad anticancerígena.

Estudios anteriores han demostrado que las apratoxinas pueden dirigirse a una proteína humana llamada Sec61, que se encarga de que ciertas proteínas se glicosilen y se plieguen correctamente. Como los virus no tienen su propia maquinaria para hacerlo, secuestran el proceso y obligan a las células humanas a fabricar proteínas virales funcionales. Sec61 es esencial para que los virus de la gripe A, el VIH y el dengue causen infecciones, por lo que Hendrik Luesch y sus colegas deñ Departamento de Química Médica del Centro de Productos Naturales, Descubrimiento y Desarrollo de Fármacos (CNPD3) de la Facultad de Farmacia del la Universidad de Florida (Estados Unidos), se preguntaron si las apratoxinas podrían ser un medicamento panviral ampliamente eficaz que también pudiera combatir el SARS-CoV-2.

En pruebas con células de mono y humanas expuestas al SARS-CoV-2, los investigadores comprobaron que el tratamiento con Apra S4 reducía el número de células infectadas en comparación con el tratamiento con remdesivir. La molécula también fue eficaz contra la gripe A, el virus del Zika, el dengue y las infecciones por el virus del Nilo Occidental.

Pruebas adicionales revelaron que Apra S4 no impedía que el SARS-CoV-2 entrara en las células, pero reducía la cantidad de proteína viral que se producía y transportaba en las células, especialmente la proteína de espiga, y disminuía la replicación del ARN viral.

Mediante microscopía electrónica, el equipo observó que el Apra S4 también bloqueaba en gran medida la formación de nuevos virus, y que muchas vesículas de las células de mono expuestas al SARS-CoV-2 no contenían ninguna o muy pocas partículas virales nuevas.

Los investigadores afirman que se necesitan más estudios, pero estos resultados sugieren que Apra S4 y otros inhibidores de la proteína humana Sec61 son antivirales de amplia acción que podrían ayudar en la lucha contra futuras pandemias.