¿Por qué los antibióticos te sientan mal? La explicación médica detrás de la diarrea y las náuseas

Archivo - Mujer sentada en el sofá agarrándose el estómago con dolor en el salón de casa
Archivo - Mujer sentada en el sofá agarrándose el estómago con dolor en el salón de casa - AUTHENTIC SOURCE/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: miércoles, 1 abril 2026 8:34

   MADRID, 1 Abr. (EDIZIONES) -

   Cada vez más personas aseguran que 'los antibióticos les sientan mal' pero no es sólo una percepción: detrás hay una explicación científica clara. Desde molestias digestivas como diarrea o náuseas -que pueden afectar hasta a 1 de cada 4 pacientes- hasta alteraciones de la microbiota intestinal o las reacciones cutáneas, estos fármacos pueden impactar en el organismo más de lo que pensamos.

   ¿Por qué ocurre, cuándo es normal, y qué señales deberían alertarnos de que algo no va bien? Expertos explican qué hay realmente detrás de estos efectos y cómo evitar complicaciones. En primer lugar, Saúl Gómez, farmacéutico del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, nos recuerda durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus que "como todos los medicamentos, los antibióticos pueden provocar efectos adversos".

   Entre los efectos adversos más comunes en los antibióticos, en general, dice que se encuentran los de tipo digestivo (náuseas, vómitos, diarrea, gases, y dolor/ardor de estómago), ya que muchos de ellos irritan el tubo digestivo y desajustan la microbiota intestinal, clave para el buen funcionamiento del organismo.

    "Por este desajuste microbiano es común que algunas personas desarrollen candidiasis oral o vaginal (con picor y flujo o placas blanquecinas), y también puede aparecer diarrea asociada a antibióticos. Para reducir el riesgo, puede considerarse el uso de probióticos recomendados por el farmacéutico", aconseja.

   En este sentido, José María Molero, médico de familia y experto del Grupo de enfermedades infecciosas de semFYC, detalla más en profundidad en otra entrevista con Europa Press Salud Infosalus que los efectos adversos digestivos constituyen la "manifestación más común de intolerancia a los antibióticos", apuntando a los siguientes:

   Diarrea: Afecta entre el 5% y 25% de los pacientes en tratamiento antibiótico. Náuseas y vómitos: Muy frecuentes también, sobre todo con ciertos grupos como los macrólidos, tetraciclinas, o clindamicina. Dolor y calambres abdominales. Malestar gástrico general: Sensación de pesadez, distensión/hinchazón abdominal.

   No obstante, indica que, aparte de los síntomas digestivos, también son comunes las reacciones cutáneas leves (erupciones, urticaria, prurito), y las reacciones de hipersensibilidad de intensidad baja a moderada. Otros síntomas menos frecuentes que los pacientes suelen atribuir a los antibióticos, según prosigue, son: cefalea, fatiga, o alteraciones del gusto, "aunque suelen ser inespecíficos y difíciles de vincular directamente con el fármaco".

   "Hay eventos adversos de antibióticos que, aunque poco frecuentes, son relevantes, ya que algunos se asocian más a problemas concretos como fotosensibilidad o reacciones cutáneas. Además, hay algunos antibióticos que presentan más interacciones con otros medicamentos e incluso con alimentos (por ejemplo, algunas tetraciclinas pueden ver reducida su absorción si se toman junto con leche o lácteos)", sostiene por su parte el portavoz del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

   Mantiene, además este farmacéutico que sí existen antibióticos más propensos que otros a causar efectos secundarios, si bien insiste en que "el riesgo de sufrir eventos adversos no depende sólo de fármaco, si no también de la duración del tratamiento y de la edad, de la función renal y hepática del paciente, así como de sus antecedentes y del tratamiento actual que tenga".

LA DIARREA, LO MÁS FRECUENTE

   Así, el médico de familia José María Molero recuerda que es "totalmente normal" que los antibióticos provoquen molestias digestivas como diarrea, náuseas, o dolor abdominal, y de hecho, resalta que se consideran casi "esperados" en muchos pacientes. "La diarrea asociada al uso de antibióticos puede aparecer con la toma de los antibióticos de amplio espectro, como la amoxicilina-clavulánico, las cefalosporinas, la clindamicina, y las quinolonas, que se asocian a un mayor riesgo de desarrollar esta complicación", apostilla.

   La diarrea asociada a antibióticos puede variar desde cuadros leves (los más frecuentes) hasta infecciones graves, generalmente causadas por Clostridioides difficile: "Esta infección es la causa más frecuente de diarrea asociada a antibióticos en el contexto hospitalario y en adultos, representando entre el 15*% y el 39% de los casos. No obstante, aunque C. difficile es el agente infeccioso identificado con mayor frecuencia, no todos los episodios de diarrea inducida por antibióticos se deben a este microorganismo".

MECANISMOS DE ACCIÓN

   Pero, ¿por qué los antibióticos provocan estos efectos adversos digestivos? Este representante de semFYC habla de cuatro mecanismos clave:

   ·Alteración del microbiota intestinal: Los antibióticos no distinguen entre bacterias 'malas' y 'buenas', así que eliminan gran parte de la flora comensal beneficiosa; reduciendo la diversidad bacteriana, sobre todo a partir de los primeros 7-10 días de tratamiento, y provocando un fenómeno conocido como 'disbiosis', lo que facilita síntomas como diarrea, hinchazón, y malestar.

   ·Efecto tóxico directo sobre la mucosa o pared del intestino: Algunos antibióticos pueden irritar directamente el epitelio intestinal produciendo inflamación local y afectando la función de barrera intestinal; un daño que puede interferir con la absorción normal de agua y de electrolitos, favoreciendo la aparición de diarrea; clínicamente, puede manifestarse con dolor abdominal, náuseas y, en casos más intensos, lesiones superficiales de la mucosa.

   ·Alteración de la motilidad gastrointestinal: Algunos antibióticos pueden modificar el movimiento normal del intestino, aumentando la velocidad del tránsito intestinal, y como consecuencia, se reduce el tiempo de absorción de agua y de nutrientes, lo que puede dar lugar a diarrea y a la aparición de calambres abdominales durante el tratamiento.

   ·Sobrecrecimiento de patógenos: El uso de antibióticos puede alterar el microbiota intestinal normal, reduciendo la flora protectora y facilitando el crecimiento excesivo de microorganismos resistentes, entre ellos destaca Clostridioides difficile, responsable de aproximadamente el 15-25 % de los casos de diarrea asociada a antibióticos como hemos contado.

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