Algunos medicamentos herbales eluden la legislación europea registrándose como complementos alimenticios

Actualizado: jueves, 23 julio 2015 10:52

   MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Los medicamentos herbales se han registrado como complementos alimenticios para huir de la entrada en vigor de una Directiva europea que exige un nuevo registro a los medicamentos tradicionales, según ha informado el equipo de investigación liderado por el catedrático de la Universidad de Alcalá (UAH), Javier de Lucio, tras un estudio realizado.

   Sin embargo, estos productos no han desaparecido del mercado. Los productores eluden la normativa presentándolos como complementos alimenticios, "lo que provoca un efecto perverso". "Productos vigorizantes, adelgazantes, diuréticos, tranquilizantes, para el aumento de defensas han causado 'baja' en el registro de medicamentos a base de plantas, pero es una baja solo aparente", según ha destacado la universidad en un comunicado.

   El objetivo del estudio era evaluar la influencia en el mercado de la Directiva europea que impone desde el año 2011 nuevos requerimientos a los medicamentos tradicionales a base de plantas, exigiendo la creación de un nuevo registro para este tipo de productos, que implica una mayor garantía de calidad, pero un mayor coste.

   La investigadora de la UAH y autora principal del estudio, Noelia Tejedor, ha consultado los catálogos de plantas medicinales y de medicamentos (CGCOF), la página web de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y sitios de venta en Internet. En la revisión de los catálogos anteriores y posteriores a la entrada en vigor de esta Directiva ha comprobado que desde 2011 se han "caído" del registro de medicamentos a base de hierbas 267 productos.

   "El 85 por ciento de los medicamentos a base de plantas que había en el registro previo a la nueva normativa renunció a renovar su licencia y en la actualidad un 34 por ciento se distribuye como productos similares a los antiguos medicamentos tradicionales en el sector de la alimentación, de manera que ahora se venden en Internet o en los supermercados como complementos alimenticios", ha añadido.

   El mercado de este tipo de productos a base de plantas medicinales está en constante crecimiento --el 70 por ciento de los españoles compraba fitoterapia fuera de la farmacia en 2007-- pero el riesgo es para los consumidores.

   Por esta razón, los investigadores solicitan comprobar si el producto a base de plantas que adquieren es realmente un medicamento o un producto alimentario. "Solo los medicamentos autorizados garantizan propiedades terapéuticas y la seguridad exigible a un medicamento, en el resto de los casos no existen tales garantías por más que se invoque a ellas de forma ilegal", ha señalado el catedrático Javier de Lucio.

   Las recomendaciones por parte de Tejedor es primero, tener claro, "qué es medicamento y qué no". "Los medicamentos solo pueden adquirirse dentro del canal farmacia, todo lo que pueden adquirir vía Internet o en supermercados, no es medicamento", ha añadido.

   También ha recomendado a los consumidores que consulten a sus médicos si están tomando algún tipo de productos a base de plantas, porque a veces interactúan con el tratamiento médico de que dispongan y pueden ser perjudiciales para su salud.