¿Por qué algunos cánceres no responden al tratamiento con la quimioterapia más efectiva?

Publicado 16/07/2019 7:46:39CET
Quimioterapia
QuimioterapiaFLICKR PHIL AND PAM GRADWELL - Archivo

   MADRID, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La investigadora de la Universidad La Trobe, en Australia, y profesora asociada Hamsa Puthalakath es la primera científica en descubrir el misterio de por qué algunos cánceres no responden al tratamiento con uno de los medicamentos de quimioterapia más efectivos, el 5-fluorouracilo (5-FU), según publica en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

   "Ahora estamos trabajando para desarrollar un medicamento que hará que el 5-FU sea efectivo en los cánceres que antes eran resistentes al tratamiento", explica.

   La investigación también tiene el potencial de llevar a una prueba de laboratorio para verificar la resistencia al 5-FU, reduciendo los tratamientos de quimioterapia innecesarios.

   5-FU (comercializado con las marcas 'Adrucil', 'Carac' o 'Efudex') se encuentra en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud. Se usa para combatir los cánceres colorrectales, de mama, de cabeza, de cuello y aerodigestivos, pero la resistencia adquirida en respuesta al tratamiento es un problema importante y hasta la mitad de los pacientes de cáncer colorrectal con metástasis se vuelven resistentes al 5-FU.

   La profesora Puthalakath explica en esta investigación, por primera vez, el mecanismo preciso mediante el cual el cáncer desarrolla resistencia al 5-FU. Vincula la resistencia a este fármaco a una proteína poco conocida llamada BOK. Hasta ahora los científicos han estado intrigados por la función de BOK durante décadas, y muchos argumentan que su función es redundante.

   "Siempre he creído que la naturaleza conserva las proteínas por una razón --explica el profesor asociado Puthalakath--. Nuestra investigación muestra que BOK se une con una enzima llamada UMPS, lo que mejora la capacidad de las células para proliferar. Sin BOK, las células luchan para sintetizar ADN, y no pueden proliferar. La misma enzima también es responsable de convertir el 5-FU en su forma tóxica para el cáncer. Por lo tanto, para evitar la toxicidad del 5-FU, las células cancerosas desactivan el BOK".

   Así, las células cancerosas se vuelven inactivas y toman 5-FU menos tóxico, lo que les permite sobrevivir al tratamiento de quimioterapia antes de mutar para volverse aún más agresivas.

   La investigación de la profesora Puthalakath, financiada por la Universidad de La Trobe (RFA) y la Fundación Nacional de Ciencia de Suiza, analizó muestras de pacientes con cáncer. Encontró que los pacientes que habían respondido al tratamiento con 5-FU tenían BOK, mientras que los que no habían respondido a la quimioterapia no tenían BOK.

   "Esto demuestra que sin la presencia de BOK, no tiene sentido intentar usar 5-FU como un tratamiento de quimioterapia efectivo --señala Puthalakath--. Al comprender la ciencia detrás de la resistencia a la quimioterapia, creemos que hemos encontrado el talón de Aquiles del cáncer y esto tiene implicaciones importantes para el desarrollo futuro de medicamentos".