Publicado 17/11/2021 13:34CET

'Adhvierte', una acción para garantizar la adherencia en pacientes con ansiedad y depresión

Archivo - El presidente del Consejo General de Farmacéuticos, Jesús Aguilar.
Archivo - El presidente del Consejo General de Farmacéuticos, Jesús Aguilar. - JOSE LUIS PINDADO - Archivo

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Consejo General de Colegios Farmacéuticos (CGCOF) ha presentado este miércoles la nueva acción de 'Hazfarma' que, bajo el nombre de 'Adhvierte', se desarrollará entre enero y junio de 2022 y se focalizará en la prevención de la falta de adherencia en pacientes con ansiedad o depresión.

Tal y como se ha puesto de manifiesto durante la rueda de prensa, los farmacéuticos han identificado que estos pacientes, que han aumentado durante la pandemia, pueden ser susceptibles de abandono del tratamiento por diversas causas.

En este sentido, las formas de no adherencia pueden manifestarse en diferentes etapas del tratamiento. Por ejemplo, en el inicio, al no iniciarlo o tener un inicio tardío. Además, durante el consumo del fármaco, puede haber una implantación subóptima, esto es, el paciente retrasa, omite o duplica las dosis. Por último, la discontinuación anticipada tiene lugar cuando el paciente deja de tomar el tratamiento.

"Somos conscientes de que existe una deficiencia de adherencia, por distintos motivos, lo que supone un alto riesgo de recaída y empeoramiento", advierte el presidente del CGCF, Jesús Aguilar. "En este contexto entramos los farmacéuticos comunitarios, que, como expertos en medicamentos, tenemos un papel esencial para garantizar el seguimiento del tratamiento por parte de los pacientes", ha añadido.

Así las cosas, durante la presentación también se ha recordado el empeoramiento de la salud mental que, en términos generales, ha sufrido la población durante la pandemia, motivo por el que se ha puesto el foco sobre la misma en la acción de este año. De hecho, hasta 129 millones personas en todo el mundo tienen depresión o ansiedad como consecuencia de la pandemia, según un estudio de la revista 'The Lancet'.

"La evidencia científica nos está demostrando que esta pandemia ha supuesto un crecimiento enorme en los casos de depresión y los trastornos de ansiedad. Según los datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), el consumo de ansiolíticos y otros fármacos para tratar la ansiedad y la depresión ha subido en el año 2020 a 91 dosis diarias por cada 1.000 habitantes, lo que supone un incremento del 4,5 por ciento respecto al año anterior y de casi el 10 por ciento con respecto a hace una década", ha detallado Aguilar.

Por otro lado, según la secretaria general de la organización colegial, Raquel Martínez, "se trata de un fenómeno nuevo con repercusiones graves para la salud en su dimensión biológica, psicológica y social que afecta, aunque de forma desigual e inequitativa, a todas las clases sociales y a todos los continentes".

Asimismo, ha complementado los datos aportados por Aguilar, al añadir que, en la crisis sanitaria, "un 6,4 por ciento de la población ha pedido ayuda médica por situación de angustia e incluso trastornos desencadenados por momentos de desbordamiento emocional". Al respecto, ha hecho hincapié en que, precisamente durante la pandemia, se está perdiendo el estigma asociado a la salud mental.

MÁS IMPACTO EN PERSONAS CON RENTA BAJA, MUJERES Y JÓVENES

"Estas situaciones no se dan igual en toda la población en general, sino que afecta mas en poblaciones de renta más baja, mujeres y jóvenes", ha puntualizado, para añadir que, además, la mayoría de las cuidadoras son mujeres y, precisamente, son ellas, en un 22 por ciento, las que más han sufrido este tipo de problemas. "Nuestro foco será en este tipo de poblaciones", ha adelantado.

Por ello, a su juicio, es "fundamental" hacer una intervención temprana en estos pacientes, tanto en el diagnóstico como en el uso de los tratamientos. "Hay varios estudios poblacionales que dicen que una buena adherencia se asocia a la reducción de la mortalidad por cualquier causa en pacientes con depresión", sostiene Martínez.

De hecho, añade, los pacientes que tardan más en recibir un tratamiento antidepresivo adecuado tienen un proceso de recuperación más lento, menor probabilidad de respuesta y remisión y mayores índices de discapacidad a medio plazo.

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