Abbott busca una herramienta que evalúe objetivamente la estigmatización de los pacientes con psoriasis

Actualizado: jueves, 12 enero 2012 13:33
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MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La compañía farmacéutica Abbott quiere acabar con el sentimiento de rechazo que sienten los pacientes con psoriasis y, para ello, ha puesto en marcha un estudio para validar un cuestionario en España que servirá de herramienta a los dermatólogos para evaluar objetivamente la estigmatización de estos pacientes.

   "Es importante que el profesional tenga en cuenta la afectación emocional de los pacientes para evaluarla junto con los efectos físicos y poder así determinar un tratamiento adecuado para cada individuo, considerando tanto su cuerpo como su mente y su relación con el entorno", afirma la coordinadora del estudio la doctora Marta García-Bustinduy, médico adjunto del servicio de Dermatología del Hospital Universitario de Canarias en Tenerife.

   El estudio, prospectivo y multicéntrico, cuenta con la participación de 25 hospitales de nuestro país en los que se analizarán cerca de 200 pacientes de psoriasis. El cuestionario se centra en la vergüenza que sienten algunos pacientes y cómo les hace sentir su entorno por el hecho de padecer psoriasis, con el objetivo de que el profesional pueda indagar en las limitaciones emocionales que el paciente con psoriasis sufre al ser una patología visible.

   "En nuestra sociedad actual rechazamos lo feo, lo que nos da miedo porque lo desconocemos y las enfermedades de la piel son visibles y, con frecuencia, son tachadas de contagiosas. Por ello los pacientes con psoriasis se sienten rechazados", afirma la Dra. García-Bustinduy.

   Se estima que este trastorno crónico del sistema inmunitario que aparece sobre la piel afecta a unos 125 millones de personas en todo el mundo y a unas 650.000 en España.  Produce una serie de lesiones visibles que provocan picor, escozor y dolor. A estos efectos se une el impacto en la calidad de vida de los pacientes, que ven afectadas sus relaciones personales, familiares y laborales.

   "El paciente con psoriasis es un enfermo que sufre, no sólo por las lesiones en sí sino por el rechazo de la sociedad. Esto añade sufrimiento a sus vidas", añade García-Bustinduy, quien recuerda que "cuando se ayuda a una mente que sufre, la vida del paciente mejora y también lo hace su piel".