Los tatuajes de 'henna' pueden provocar algunos casos de dermatitis y alergia

Fitur 2016: tatuaje de henna. Decoración del cuerpo.
EUROPA PRESS
Publicado 22/06/2016 13:37:58CET

   MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha avisado, con motivo del comienzo del verano, que los tatuajes de 'henna' que proliferan en esta época del año pueden provocar algunos casos de dermatitis y alergia, debido a la parafenilendiamina, sustancia que permite fijar mejor el dibujo en la piel.

   Pero no sólo los tatuajes pueden provocar alergias en verano, sino también la alimentación, los animales, el agua de las piscinas, las cremas solares o las picaduras de los mosquitos. En concreto, los expertos han avisado de que existen alergias en la piel (eccemas) que precisan de las radiaciones solares para producirse, siendo las causas más frecuentes algunas plantas o los filtros que contienen algunas cremas solares. "En el caso de los medicamentos antiinflamatorios y algunos antibióticos, el efecto fotosensibilizante puede producirse tanto por la aplicación en la piel como por su ingesta", han explicado.

   Asimismo, las reacciones alérgicas por alimentos pueden incrementarse en verano a causa de un "mayor descuido", y es que, siete de cada diez reacciones se producen fuera del domicilio. En este sentido, la SEAIC ha aconsejado a los alérgicos a alimentos vigilar todos los productos que se ingieren leyendo detenidamente los ingredientes que los componen: leche o frutos secos en los helados, trozos de frutas como melón, kiwi y melocotón en postres y batidos; mariscos en pastas o ensaladas, etcétera, y preguntar siempre a los cocineros en caso de duda.

   El verano también es una época en la que los niños se quedan al cuidado de familiares, por lo que se recomienda que estas personas encargadas estén bien enteradas de los alimentos que se deben evitar, así como posibles fuentes de exposiciones ocultas. Igualmente, deben estar familiarizados con los medicamentos que debe tomar el niño alérgico en caso de una reacción así como en el uso correcto de los dispositivos de autoinyección de adrenalina.

   Del mismo modo, algunas frutas como cerezas, melocotones o paraguayas pueden causar urticaria al contacto con la piel de la fruta en las manos y los labios, aunque también pueden causar síndrome de alergia oral, inflamación y picor en la boca, los labios y la garganta al comerlas. La manifestación puede ser más grave y llegar incluso a causar un shock anafiláctico.

   "Frutas como melón y sandía frecuentemente producen síntomas en la boca en pacientes alérgicos a pólenes. Si se han padecido síntomas previamente con la ingesta de frutas, se recomienda una consulta con el alergólogo para recibir instrucciones precisas de cuáles se pueden tomar y cuáles se deben evitar en cada caso concreto", ha aconsejado la asociación.

   Además, los baños frecuentes en piscinas en los meses de verano empeoran los síntomas de dermatitis atópica en muchos pacientes, particularmente en niños. Ante esto, los alergólogos han asegurado que usar agua salada en vez de clorada y bañarse en el mar, por el contrario, mejoran las pieles atópicas. Es importante un buen aclarado de la piel con agua dulce tras el baño en la piscina y seguir haciendo uso de las cremas hidratantes.

RESIDENCIAS DE VERANO Y ANIMALES

   En general, los ácaros, responsables de la alergia al polvo doméstico, se encuentran especialmente confortables cuando la temperatura es templada y la humedad relativa del ambiente es elevada. Por ello son muy abundantes en regiones costeras. También, por esta causa, la concentración de ácaros en las casas aumenta durante las épocas de cambio estacional (primavera y otoño), con lluvias y temperaturas suaves, y suelen disminuir durante el verano e invierno.

   En este caso, los expertos han recomendado tener cuidado en los traslados a otros domicilios de verano y con la limpieza en las casas que llevan tiempo sin ser habitadas. "Lo ideal es hacerlo de manera anticipada a la llegada del paciente alérgico", ha recalcado.

   Asimismo, han recordado que en ocasiones se viaja a entornos rurales donde se entra en contacto con especies con las que normalmente no hay relación directa y que pueden provocar alergia, como caballos, ovejas, cabras, etcétera. Las alergias a animales más frecuentes son a los gatos o perros, pero también pueden producirse a ratones, cobayas, hámster y caballos. "Las proteínas del pelo, la saliva o la orina de mascotas domésticas pueden producir una reacción alérgica que ataca a los ojos y las vías respiratorias en forma de rinoconjuntivitis y asma alérgicos", han alertado.

   El riesgo de presentar una reacción alérgica a picaduras de insectos himenópteros (avispas y abejas) aumenta también durante los meses de verano. En este sentido, los alergólogos han recomendado extremar la precaución cuando se está al aire libre y evitar, en la medida de lo posible, comer en el campo pues los insectos acuden a los alimentos.

   En el caso de reacciones locales por picaduras de mosquitos y otros insectos, el médico de cabecera puede recomendar el uso de antihistamínicos orales y de cremas de corticoides tópicos.

   Por otra parte, la SEAIC ha informado de que existen campamentos para niños asmáticos y alérgicos en los que aprenden a convivir con la enfermedad a la vez que se divierten y pasan unos días en contacto con la naturaleza. "En cualquier caso, es muy recomendable proveer a los responsables del cuidado del niño de información sobre las alergias conocidas y su tratamiento, medicamentos para el asma si fuesen necesarios y cualquier otra circunstancia que pudiese motivar una urgencia médica", ha apostillado.

   Finalmente, ha rechazado transportar vacunas cuando el periodo vacacional es corto y ha recordado que existen problemas al llevarlas en los aviones: tanto como equipaje de mano al tratarse de líquidos (en este caso debería ser justificado con un informe médico), como en la bodega, ya que las bajas temperaturas a las que son expuestas podrían alterar su contenido.

   "Si el viaje se realiza en automóvil se deberá transportar en una bolsa térmica con frío y evitar la exposición directa de la caja de vacunas al sol dentro del coche. Por último, es recomendable llevar un informe detallado del especialista cuando existe un viaje a otro lugar, ya sea dentro del país o en el extranjero", ha zanjado.