Archivo - Mujer en la consulta del médico estético. - ISTOCK - Archivo
MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
Solo una de cada cinco personas que se han sometido a un tratamiento estético se considera realmente bien informada sobre las opciones disponibles y un 57 por ciento reconoce que no sabe cómo planificar su recorrido estético, según recoge el estudio 'Layered Beauty: The New Aesthetic Mindset' de Allergan Aesthetics.
La encuesta, realizada a 12.286 personas en Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, Arabia Saudita, Tailandia y Estados Unidos y Reino Unido y publicada por el Día Internacional de la Medicina Estética, apunta que el 76 por ciento de los participantes ya se ha realizado al menos un tratamiento estético, al tiempo que un 59 por ciento afirma que estaría dispuesto a seguir estrategias combinadas para alcanzar sus objetivos.
Una de las principales conclusiones es la falta de información que tienen los propios consumidores de medicina estética. Frente a ello, destaca la necesidad de contar con orientación profesional y planificación. En este sentido, casi la mitad de los encuestados considera al profesional sanitario su fuente de información más fiable, muy por delante de otros canales.
Asimismo, el 81 por ciento valora positivamente disponer de un plan personalizado diseñado en específico para su rostro y el 78 por ciento considera que estaría más satisfecho siguiendo una estrategia a largo plazo junto a un profesional.
En cuanto al momento que les lleva a decidir someterse a un tratamiento, el 35 por ciento apunta al "momento espejo", es decir, tras comenzar a percibir pequeños cambios en el rostro durante la rutina diaria. El 16 por ciento afirma hacerlo motivado por un acontecimiento especial.
SALUD Y BIENESTAR PERSONAL
Respecto al objetivo estético que persiguen con estos procedimientos, el 38 por ciento destaca que busca verse saludable y el 36 por ciento desea conseguir una piel con aspecto saludable. Asimismo, el 84 por ciento afirma buscar resultados naturales y el 71 por ciento reconoce que su mayor preocupación es obtener un aspecto artificial o sobretratado.
A su vez, la motivación de los usuarios está principalmente enfocada hacia su bienestar personal, como demuestra el hecho de que el 44 por ciento de los participantes afirma que recurre a la medicina estética para sentirse mejor consigo mismo, el 40 por ciento busca sentirse más atractivo, el 38 por ciento quiere reforzar su confianza y autoestima y el 35 por ciento desea sentirse orgulloso de su apariencia. Además, casi un tercio (32%) considera la medicina estética una forma de invertir en sí mismo.
"La medicina estética actual ya no consiste únicamente en responder a una preocupación puntual. Cada vez más pacientes buscan un acompañamiento profesional que les ayude a entender qué necesitan, y les guie hacia cómo conseguir resultados naturales respetando su identidad. Hoy los pacientes no buscan cambiar quiénes son, sino sentirse mejor con ellos mismos", ha resaltado la directora general de Allergan Aesthetics para España y Portugal, Noelia González.
Así, el estudio muestra que el 68 por ciento de los consumidores afirma que prefiere mejorar la armonía del rostro en su conjunto, mientras que el 65 por ciento teme que abordar solo una parte de la cara pueda generar un resultado desequilibrado. Además, el 62 por ciento considera atractivo un enfoque combinado cuando forma parte de una estrategia global diseñada por un profesional.
Frente a correcciones puntuales, aumenta el interés por un enfoque más global. De hecho, el 62 por ciento considera atractiva la idea de un abordaje combinado, mientras que el 70 por ciento prioriza el cuidado profesional de la piel y los protocolos dermatológicos como parte de ese recorrido.
En este sentido, la piel se sitúa como punto de partida del cuidado estético y el 74 por ciento planea realizar tratamientos dirigidos a mejorar la calidad de la piel en los póximos 12 meses. Entre los principales aspectos a mejorar, destacan la hidratación (29%), la luminosidad (28%), la firmeza (28%) y la textura (27%).