SEME pide a Sanidad crear el Diploma de Acreditación en Medicina y Salud Estética para "reforzar la seguridad clínica" - SEME
MADRID 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) ha solicitado al Ministerio de Sanidad la creación de un Diploma de Acreditación en el Área Funcional de Medicina y Salud Estética (DAFME), con el objetivo de "reforzar la seguridad clínica y garantizar la formación específica ante el aumento de la demanda y la complejidad técnica de los tratamientos".
Por tanto, esta sociedad científica considera que esta certificación debe ir dirigida a los médicos que ejercen la Medicina Estética, lo que es necesario para garantizar la eficacia de los tratamientos. Sobre los mismos existe una creciente solicitud, debido a, entre otros factores, la mayor longevidad y las nuevas necesidades sociolaborales en salud.
Como sustento a su reclamo, y en el marco de la celebración, en Málaga, del 41º Congreso Nacional de Medicina Estética de SEME, esta ha declarado que el DAFME se ampara en el Real Decreto que regula los Diplomas de Acreditación y establece que estos instrumentos sirven para certificar la formación y experiencia en áreas funcionales específicas, con revisiones periódicas cada cinco años. A tenor de ello, ha subrayado que ya son más de 15 los años que lleva reivindicando su desarrollo para la Medicina Estética.
Este diploma permitiría ordenar la formación específica en este campo, establecer criterios objetivos para el registro de profesionales y armonizar la autorización y supervisión de los centros sanitarios, ha enfatizado esta sociedad científica, que ha añadido que el pasado julio remitió a la cartera sanitaria del Gobierno un dossier técnico completo con los parámetros académicos y asistenciales requeridos para la puesta en marcha del DAFME, pero solo recibió el acuse de recibo y de que la propuesta se encuentra en estudio.
NECESARIA UNA FORMACIÓN ESPECÍFICA
Además, SEME ha puesto de relieve que se está experimentando un aumento de la complejidad científica de las técnicas aplicadas, lo que vuelve a hacer necesaria una formación específica en este ámbito por parte de los médicos estéticos. No obstante, en la actualidad, esta se echa en falta en manera adecuada en algunos profesionales, algo que está generando complicaciones clínicas.
Así, entre las patologías detectadas figuran infecciones, reacciones alérgicas, necrosis tisular, granulomas y deformidades, que pueden requerir atención en servicios de Urgencias y el uso de recursos públicos y privados. Un uso defectuoso de estos procedimientos puede convertirse en un problema de salud pública, ha advertido el Comité Directivo de esta organización.
Todo en el marco expuesto por esta organización de que más del 40 por ciento de la población española utiliza servicios de Medicina Estética. Junto a ello, ahondando en cifras, la misma se ha referido al nuevo informe sobre la 'Medicina Estética en España', elaborado sobre una base poblacional de 2.469 pacientes y cuya publicación está prevista en próximas semanas.
El 75 por ciento de la población asocia la Medicina Estética a riesgos médicos, lo que refleja una conciencia generalizada de que se trata de intervenciones sanitarias que requieren supervisión médica y legitimación clínica, recoge este trabajo, que también muestra que los tratamientos se valoran como una decisión sanitaria y personal, no como una compra impulsiva.