Archivo - Cirujano sujetando implante mamario de silicona en quirófano. Primer plano de un médico preparándose para la cirugía de aumento de pecho. Concepto de sanidad y medicina. Especialista en cirugía plástica. - STEFANAMER/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 15 Oct. (EDIZIONES) -
¿Hay que cambiar los implantes mamarios cada 10 años? Aunque muchas mujeres han oído hablar de ese plazo, no existe una fecha fija que obligue a sustituirlos si están intactos. Eso tampoco significa que duren toda la vida: con el tiempo pueden aparecer una rotura, una contractura capsular, o cambios en la forma del pecho.
José Ángel Lozano Orella, vicepresidente de Cirugía Estética y Sanidad Privada de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SECPRE), nos explica durante una entrevista en exclusiva con Infosalus cuándo conviene consultar al especialista, y en qué casos puede ser necesario retirar o cambiar las prótesis.
"Existe la creencia de que los implantes mamarios deben cambiarse obligatoriamente cada diez años. La verdad es que esta afirmación carece de validación científica. Las prótesis antiguas fabricadas en los años 90 eran dispositivos de gel de silicona líquido y tenían un grado de rotura mucho más alto y temprano. Los implantes modernos de gel altamente cohesivo y gel ergonómico no tienen una fecha de caducidad determinada, por lo cual, si el implante está intacto, no hay ninguna razón médica para su sustitución", asegura este experto.
Sin embargo, eso sí, advierte de que es obligación del cirujano advertir a la paciente de que estos dispositivos no son para toda la vida, y de que tanto la cubierta como el gel de su interior sufren un desgaste natural con el paso del tiempo.
LAS 4 SITUACIONES POR LAS QUE CAMBIAR EL IMPLANTE MAMARIO
Básicamente, detalla así este especialista que hay cuatro situaciones que pueden obligar a la paciente a realizarse un recambio de implante:
1. Contractura capsular (encapsulamiento): Es una de las complicaciones más frecuentes tras una implantación; alrededor de la prótesis se forma una cápsula de tejido cicatricial fina, lo cual es algo fisiológico y natural; en un pequeño porcentaje de los casos, esta cápsula se engrosa, se endurece y se contrae, dando síntomas en forma de molestias ocasionales que, si la cápsula progresa, habitualmente se hacen más frecuentes y es entonces cuando la paciente comienza a notar endurecimiento de la mama, pérdida de movilidad y, en estadios avanzados, alteraciones visibles con deformidad mamaria.
2. Rotura del implante: Con el paso de los años, la envoltura del implante puede debilitarse y presentar una fisura; la mayor parte de las roturas son intracapsulares y asintomáticas, por lo que solo se detectan mediante pruebas de imagen; en casos menos frecuentes puede producirse una rotura extracapsular con salida del gel fuera de la cápsula.
3. Envejecimiento fisiológico de la mama: Los cambios fisiológicos de la paciente, como fluctuaciones de peso, embarazos, estilo de vida, o el envejecimiento de la piel, pueden alterar la forma y posición original del pecho, lo que puede provocar incomodidad y obligar a pasar de nuevo por quirófano.
4. Deseo de cambio estético: Modificaciones en las preferencias de la paciente respecto al volumen, la forma, o el tipo de prótesis también constituyen una indicación frecuente de recambio.
LOS SÍNTOMAS QUE NO DEJAR PASAR
En este contexto, pedimos a este portavoz de la SECPRE que nos detalle cuáles son los principales síntomas que nos deberían hacer sospechar de que un implante necesita ser valorado por un especialista, recordando que las causas para tener que sustituir o reemplazar un implante pueden ser por motivos médicos o por motivos estéticos: "La rotura de un implante mamario generalmente es asintomática y suele diagnosticarse mediante pruebas de imagen. Sin embargo, en ocasiones poco frecuentes, la paciente nota un bulto en la axila debido a que el gel de silicona atraviesa la cápsula mamaria y se filtra a través de los vasos linfáticos, terminando en los ganglios de la axila. Son pequeños nódulos móviles e indoloros".
Otro de los síntomas, según prosigue el doctor Lozano Orella es el dolor difuso, localizado alrededor de la mama, generalmente asociado al endurecimiento de la misma, y que puede conllevar un inicio de contractura capsular.
"Los cambios bruscos del aspecto de la mama pueden ser otro motivo para acudir al especialista. La rotación del implante mamario o su rotura pueden ser la causa. Las modificaciones físicas por el envejecimiento natural, embarazos, variaciones de peso o, simplemente, el deseo de la paciente de cambiar el volumen pueden ser motivos de reemplazo", sostiene este especialista y representante de la SECPRE.