Podólogos advierten de que eliminar la cutícula para una pedicura perfecta puede poner en riesgo la salud de las uñas

Archivo - Pintan las uñas
Archivo - Pintan las uñas - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
Infosalus
Publicado: lunes, 20 julio 2026 12:01

VALÈNCIA 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunitat Valenciana ha advertido de que técnicas estéticas como la denominada pedicura rusa, un procedimiento que promete un acabado más limpio, preciso y duradero del esmalte, puede comprometer seriamente la salud de las uñas cuando implica la eliminación de la cutícula, una estructura esencial para proteger el aparato ungueal.

Los podólogos han indicado que la cutícula no es un elemento estético, sino una barrera natural cuya función es impedir la entrada de microorganismos y proteger la zona donde se forma la uña, según ha señalado la entidad colegial en un comunicado.

Al respecto, Jorge Escoto, el podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV, ha explicado que "la cutícula no está ahí por casualidad" sino que es "el escudo que protege la uña frente a bacterias, hongos y virus". Por ello, "eliminarla únicamente por motivos estéticos supone retirar una defensa natural del organismo".

La cutícula es una fina capa de piel situada en la base de la uña que desempeña funciones esenciales para mantener la salud del pie, entre las que destacan actuar como un sello protector entre la piel y la lámina ungueal o impedir la entrada de bacterias, hongos, virus y suciedad. A esto se suma que protege la matriz ungueal, responsable del crecimiento de una uña sana.

Según ha explicado el ICOPCV, retirar esta barrera protectora puede provocar diferentes complicaciones como mayor riesgo de infecciones (la desaparición del sello natural facilita la aparición de las llamadas paroniquias que son infecciones dolorosas alrededor de la uña causadas por bacterias u hongos), daños permanentes en la uña (la manipulación repetida de la cutícula puede alterar la matriz ungueal, provocando que la uña crezca deformada, con surcos, ondulaciones o irregularidades permanentes), y una piel cada vez más gruesa (el organismo responde generando una piel más gruesa y endurecida como mecanismo natural de defensa).

La creciente popularidad del fresado o pedicura rusa ha llevado a muchas personas a pensar que se trata de un tratamiento de salud, cuando en realidad su finalidad es exclusivamente estética. "En los centros de estética, el torno se utiliza habitualmente para eliminar la mayor cantidad posible de cutícula y piel próxima a la uña con el objetivo de conseguir un esmaltado más limpio y duradero. Para lograr ese acabado, en muchas ocasiones también se desgasta el epiniquio -la piel viva situada junto a la cutícula- dejando la zona mucho más expuesta frente a posibles infecciones", ha afirmado Escoto.

CONSULTA

Desde el ICOPCV se ha explicado que los podólogos también utilizan instrumental rotatorio, pero con una finalidad exclusivamente sanitaria. "En una consulta podológica nunca se elimina una cutícula sana. El torno se utiliza únicamente para tratar patologías concretas, como callosidades dolorosas en los canales ungueales (onicofosis), limpiar de forma segura los surcos de una uña o abordar otras alteraciones que requieren tratamiento profesional", ha indicado Escoto.

La diferencia fundamental reside en que el podólogo actúa siguiendo criterios clínicos y de salud, mientras que los tratamientos estéticos persiguen un resultado visual. Desde el ICOPCV se aconseja mantener la cutícula íntegra, hidratar regularmente la piel que rodea la uña y acudir al podólogo ante cualquier alteración, dolor o cambio en su aspecto.

"La mejor pedicura no es la que elimina las defensas naturales del pie, sino la que las respeta. Una cutícula sana es la primera garantía para disfrutar de unas fuertes y libres de infecciones", ha finalizado.

Contador

Contenido patrocinado