La piel tiene memoria y, cuanta más exposición solar, mayor posibilidad de lesiones cutáneas

Tomar el sol, playa, broncearse
FLICKR/DANIEL LOBO - Archivo
Publicado 25/09/2018 13:34:00CET

MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -

La piel tiene memoria y a mayor exposición solar, mayor posibilidad de que en un futuro aparezcan lesiones cutáneas, según ha afirmado el dermatólogo del Hospital Vithas Medimar Internacional (Alicante), el doctor Pedro Lloret Luna.

"Hay múltiples evidencias de que las personas que más exposición solar han recibido en sus vidas presentan con el paso de los años más daño solar, también conocido como 'dermatoheliosis'. Esta exposición se asocia a la aparición de lesiones cutáneas benignas y malignas con el paso de los años", ha indicado el doctor Lloret.

Las radiaciones ultravioletas dañan el ADN de las células de la piel, pero el daño se soluciona, temporalmente, con mecanismos de reparación del ADN. Sin embargo, "cuando estos mecanismos no son capaces de reparar ese daño van apareciendo las lesiones cutáneas", ha explicado el experto.

Esta es la razón de que, en ocasiones, aparezcan en la piel manchas o testigos, llamadas lentigos, de la exposición solar con el paso del tiempo, y no en el mismo momento en el que se han producido.

Un ejemplo es el de la marca del bañador de una pieza, "muy frecuente en la consulta diaria", ha dicho el doctor, la presencia "en la espalda de las pacientes de manchas de color oscuro, que son testigos de quemaduras solares previas", ha explicado el doctor.

"Si observamos con detenimiento vemos cómo ocurren en el tercio superior de la espalda, pero no ocurren en la zona lumbar. Siendo muy observadores podremos delimitar incluso el borde del bañador de una pieza que usaba en su infancia. Indirectamente estamos observando un resultado de un daño solar en la infancia", ha añadido el experto.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que es necesario utilizar cremas con filtro social, y ha de ser de amplio espectro, con un factor de protección igual o superior a 30. Hay que extenderla, según el organismo, "generosamente" sobre la piel expuesta y hay que repetir la aplicación cada dos horas o después de trabajar, nadar, jugar o hacer ejercicio al aire libre.

Además, la OMS incide en que hay que evitar "completamente" las lámparas y camas bronceadoras, que aumentan el riesgo de cáncer de piel y también pueden dañar los ojos si no se usa protección.

Una vez acabado el verano, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) recomienda realizar un cuidado más exhaustivo de la piel, precisamente porque puede haber resultado dañada tras el período estival.

La AEDV aconseja realizar una autoexploración y acudir a un especialista para una valoración dermatológica y recuerda que el cáncer de piel es uno de los más agresivos y que puede aparecer en cualquier edad.

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