Un nuevo estudio relaciona la mala salud bucal con una presión arterial más alta

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Publicado 23/10/2018 16:54:47CET

MADRID, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las personas con enfermedad periodontal tienen un 20 por ciento menos de probabilidades de alcanzar niveles saludables de presión arterial, en comparación con los pacientes con buena salud bucal, según revela una nueva investigación publicada en la revista 'Hypertension', que edita la Asociación Americana del Corazón.

Los hallazgos del análisis, basados en una revisión de registros de exámenes médicos y dentales de más de 3.600 personas con presión arterial alta, revelan que las personas con encías más saludables tienen una presión arterial más baja y responden mejor a los medicamentos para bajar la presión arterial, en comparación con las personas que tienen enfermedad de las encías.

Teniendo en cuenta los hallazgos, los investigadores señalan que los pacientes con enfermedad periodontal pueden requerir un control más estricto de la presión arterial, mientras que los diagnosticados con hipertensión, o presión arterial elevada persistentemente, podrían beneficiarse de una derivación a un dentista.

"Los médicos deben prestar mucha atención a la salud bucal de los pacientes, en particular a aquellos que reciben tratamiento para la hipertensión, e instar a aquellos con signos de enfermedad periodontal a acudir a un dentista atención dental. Del mismo modo, los profesionales de la salud dental deben saber que el buen estado de la boca es indispensable para la salud fisiológica general, incluido el estado cardiovascular", apunta el investigador principal del estudio, Davide Pietropaolide la Universidad de L'Aquila (Italia).

En el estudio, los pacientes con periodontitis severa tenían una presión sistólica que era, en promedio, 3 mmHg más alta que aquellos con buena salud oral. "Si bien parece ser pequeña, la diferencia de 3 mmHg es similar a la reducción de la presión arterial que se puede lograr al reducir la ingesta de sal en 6 gramos por día (equivalente a una cucharada de sal, o 2,4 gramos de sodio)", explican los investigadores.

La presencia de enfermedad periodontal amplió la brecha aún más lejos, hasta 7 mmHg, entre las personas con hipertensión no tratada. La medicación para la presión arterial redujo esta diferencia hasta 3 mmHg, pero no la eliminó por completo, lo que sugiere que la enfermedad periodontal puede interferir con la eficacia de los tratamientos contra la presión arterial.