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MADRID, 9 Oct. (EDIZIONES) -
Eliminar grasa localizada no equivale a tratar la obesidad, ni garantiza acabar con la celulitis o con la flacidez. Aunque la liposucción es una de las cirugías estéticas más conocidas, sigue rodeada de expectativas que no siempre se ajustan a lo que puede conseguir. ¿La grasa eliminada vuelve? ¿Cuándo se aprecia el resultado?
El doctor Gonzalo Martínez Magide es especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital Quirónsalud Marbella, y en esta entrevista en exclusiva con Europa Press Salud Infosalus nos aclara los principales mitos que hay en torno a la liposucción, y explica por qué una indicación adecuada es esencial antes de plantearse la intervención.
En concreto, precisa que los mitos más repetidos sobre la liposucción a día de hoy son estos seis:
1. La liposucción sirve para adelgazar.
2. La liposucción es una cirugía menor.
3. La liposucción elimina la celulitis.
4. El resultado es inmediato tras una liposucción.
5. Tras una liposucción la grasa vuelve.
6. Cuanta más grasa se extraiga en una liposucción, mejor.
"La realidad es que se trata de una cirugía mayor, que se realiza con anestesia, y que tiene riesgos: acúmulos de líquido, hematomas, irregularidades en el contorno, alteraciones pasajeras de la sensibilidad y, de forma poco frecuente pero grave, trombosis o embolias. La recuperación exige llevar una prenda de compresión de cuatro a seis semanas, y el resultado definitivo se valora entre los seis meses y el año", explica este especialista.
LA LIPOSUCCIÓN NO SIRVE PARA ADELGAZAR
En este sentido, sostiene que la liposucción es una cirugía cuyo principal objetivo es el remodelar el contorno corporal, y no el perder peso. "La liposucción trata el exceso de grasa: se infiltra la zona con una solución que reduce el sangrado y el dolor, y la grasa se aspira con cánulas finas a través de incisiones de pocos milímetros. No retira piel, ni repara la musculatura. Está indicada para eliminar acúmulos de grasa localizada (abdomen, flancos, cartucheras, cara interna de los muslos, o papada) que persisten a pesar de una dieta adecuada y de ejercicio regular, en personas con un peso estable", agrega.
Así, hace hincapié este experto de Quirónsalud Marbella en que no es un tratamiento para la obesidad por tres motivos:
·Sólo actúa sobre la grasa situada bajo la piel y no sobre la grasa visceral, que es la que rodea los órganos y la que realmente se relaciona con el riesgo cardiovascular.
·La cantidad de grasa que se puede extraer con seguridad es limitada: a partir de unos cinco litros, el riesgo de complicaciones aumenta de forma clara.
·Los estudios muestran que retirar grasa subcutánea no mejora por sí solo el azúcar en sangre, el colesterol, ni la tensión arterial; la obesidad es una enfermedad crónica que se trata con cambios en el estilo de vida, medicación y, cuando está indicada, cirugía bariátrica.
¿LA GRASA VUELVE TRAS UNA LIPOSUCCIÓN?
Sobre la creencia que tras una liposucción la grasa eliminada regresa con el tiempo, el doctor Gonzalo Martínez Magide señala que, en el adulto, el número de células grasas se mantiene bastante estable; si bien afirma que lo que cambia cuando engordamos o adelgazamos es su tamaño.
"La liposucción reduce de forma permanente el número de células grasas de la zona tratada, y esas células no vuelven a formarse de manera significativa. Ahora bien, las que quedan sí pueden aumentar de tamaño. Si el paciente gana peso, lo hará en todo el cuerpo, también en la zona operada, aunque en ella el aumento suele ser menor porque hay menos células. Por eso el cambio se nota más en otras zonas, y de ahí nace la idea de que la grasa 'se ha ido a otro sitio'", detalla.
Por tanto, incide este cirujano plástico, estético, y reparador en que no es que la grasa vuelva, sino que lo que sucede es que el peso ha subido. "Si el peso se mantiene estable, el resultado es duradero, y por eso la intervención debe ir siempre acompañada de buenos hábitos de alimentación y actividad física", apostilla.
LOS MEJORES RESULTADOS TRAS UNA LIPOSUCCIÓN
Con todo ello, Martínez Magide revela que el mejor candidato para una liposucción tiene un índice de masa corporal por debajo de 30, un peso estable desde hace al menos seis meses, acúmulos de grasa bien localizados y, sobre todo, una piel de buena calidad.
En este sentido, reconoce que la elasticidad de la piel es el factor que más condiciona el resultado, porque de ella depende que se adapte bien al nuevo contorno una vez retirada la grasa. Dice que también ayudan el no fumar, el llevar una vida activa, y el no tener enfermedades mal controladas.
Eso sí, destaca este experto que entre las expectativas poco realistas más frecuentes se encontrarían las siguientes: perder muchos kilos o varias tallas; eliminar la celulitis, que no depende de la cantidad de grasa sino de los tabiques fibrosos que tiran de la piel hacia dentro; corregir las estrías o la flacidez, que incluso pueden hacerse más evidentes; ver el resultado final a los pocos días, cuando la inflamación tarda meses en desaparecer; y conseguir un abdomen muy marcado, cuando la anatomía o la piel del paciente no lo permiten.
Así, y antes de operarse, considera este especialista de Quirónsalud Marbella que conviene comprobar tres cosas: que el cirujano tiene el título oficial de especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora; que la intervención se realiza en un hospital autorizado, con anestesiólogo; y que en la consulta se ha explicado con honestidad qué se puede conseguir y qué no. "En liposucción, una buena indicación pesa más que cualquier tecnología", concluye.