Expertos aconsejan vigilar la administración de tratamientos como el botox y el ácido hialurónico

Botox
IDERMA
Actualizado 26/12/2017 12:06:57 CET

MADRID, 26 Dic. (EUROPA PRESS) -

Expertos de la Asociación Española de Cirugía Estética (AECEP), han recomendado vigilar la correcta administración de inyectables, como el botox o el ácido hialurónico, aún más en estas fechas navideñas, cuando se vive un pico de gran actividad tanto en clínicas como en quirófanos.

"La llegada del año nuevo trae consigo promesas y objetivos para mejorar o hacer nuevas cosas en el año entrante. Es muy habitual la intención de cambiar o mejorar cosas que no nos gustan. Por ello, vemos con frecuencia a pacientes que buscan operarse de aquellos aspectos o rasgos que no les gustan, para empezar en año nuevo más animados, sintiéndose mejor", ha señalado el presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética, Francisco Menéndez Graíño.

Por ello, desde la AECEP han recomendado informarse sobre las credenciales de los cirujanos y su pertenencia a organizaciones profesionales.

"Debemos desconfiar de los sitios inadecuados (por ejemplo, fuera de clínicas medicas) o ante precios muy bajos. Las falsificaciones están a la orden del día, por desgracia todo se falsifica y no cuesta lo mismo un ácido hialurónico (AH) de alta calidad muy purificado que vende un laboratorio farmacéutico en jeringas estériles, que un kilo de ácido hialurónico comprado por internet en el mercado chino o coreano. Se falsifica tanto que se han llegado a rellenar jeringas vacías con AH comprados 'a granel' para que el paciente crea que se le esta poniendo el AH original o de alta calidad", ha advertido el experto.

Por su parte, para el secretario general de AECEP, Moisés Martín Anaya, ha destacado que la única manera de que el paciente no caiga en estos fraudes es acudir a un profesional de confianza. Anaya ha recordado que no existe una titulación específica para realizar un tratamiento médico estético, ya que cualquier doctor puede pinchar botox. Por este motivo ha apelado a la ética profesional y recuerda que los dieciocho años deberían ser el límite de edad para la belleza médica en clínica.