Publicado 06/06/2022 16:15

Experto aboga por personalizar los tratamientos para lograr una huella estética positiva

Archivo - Mujer en una clínica estética tras un tratamiento de belleza mirándose en un espejo. Botox
Archivo - Mujer en una clínica estética tras un tratamiento de belleza mirándose en un espejo. Botox - PRAETORIANPHOTO/ISTOCK - Archivo

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El coordinador del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET), Miguel Sánchez Viera, ha destacado la importancia de personalizar los tratamientos y conocer las características del paciente para lograr una huella estética positiva.

La huella estética es el impacto que dejan en el rostro los tratamientos estéticos. Puede ser positiva, cuando el tratamiento y el producto empleado se adapta a las necesidades y características del paciente y el resultado es natural y sin problemas; o negativa, cuando el producto, la técnica o la falta de conocimiento de la realidad del paciente dejan residuos del producto, originan una reacción anómala en los tejidos o producen un resultado estético artificial.

"El producto que se emplea en estética no solo ha de ser de calidad, sino que tiene que ser adecuado a las características del paciente. Lo que puede tener un impacto estético positivo en un paciente, puede no tenerlo igual en otro. Hay productos que persisten y producen un exceso de reacción en algunos pacientes, no todos reaccionan igual. En ellos deben evitarse productos persistentes como la hidroxiapatita cálcica o ácidos hialurónicos muy modificados en laboratorio", ha dicho el doctor.

En este sentido, ha insistido en la importancia de personalizar los tratamientos, conocer las características del paciente, su piel, su genética, y también su estructura facial y en qué punto se encuentra en su proceso de envejecimiento. "Los tratamientos de Dermatología Estética temporales y bien aplicados y en las manos correctas (las del dermatólogo) suelen tener efectos positivos a largo plazo", ha zanjado.

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