Actualizado 14/05/2015 11:01 CET

Exfoliación para una piel más joven

Exfoliarse, exfoliación
Foto: GETTY

MADRID, 14 May. (INFOSALUS) -

   La exfoliación es el proceso de eliminación de células muertas de la capa más superficial de la piel. Algo que se puede realizar por medios químicos, aplicando un ácido que disuelve estas células, o mecánicos, con utensilios y sustancias con partículas que físicamente eliminan las células mediante el rozamiento.

  La exfoliación puede mejorar la apariencia de la piel y hacer que los tratamientos tópicos sean más eficaces, pero cualquier tipo de exfoliación podría no funcionar para los distintos tipos de piel. De hecho, algunos tratamientos exfoliantes podrían en realidad empeorar la piel de una persona.

 EXFOLIACIÓN: RESULTADOS INMEDIATOS

   Según señala la doctora Mary P. Lupo, profesora de dermatología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans (Estados Unidos) y portavoz de la Academia Americana de Dermatología, los resultados son inmediatos tras un tratamiento de exfoliación dado que la eliminación de las células muertas deja la piel con una apariencia más brillante.

LA ELIMINACIÓN DE LAS CÉLULAS MUERTAS DEJA LA PIEL CON UNA APARIENCIA MÁS BRILLANTE

   Según la doctora Lupo, las personas que podrían beneficiarse más de un tratamiento de exfoliación incluyen a aquellas que han experimentado un envejecimiento prematuro debido a la exposición solar y aquellas con acné no inflamatorio, que es un acné que sólo presenta espinillas y granos.

   Por otro lado, la doctora Lupo señala en la web de la Academia Americana de Dermatología que los individuos con acné inflamatorio, que incluye quistes y pústulas, deberían consultar a un dermatólogo antes de elegir un método de exfoliación. Los tratamientos químicos o mecánicos más agresivos podrían en realidad empeorar estos problemas cutáneos u otros como la rosácea, ya que muchas formas de exfoliación podrían aumentar el enrojecimiento facial.

   En algunos individuos, las formas más agresivas de exfoliación podrían dar lugar a hiperpigmentación postinflamatoria, o la aparición  de manchas negras sobre la piel. Las personas más predispuestas a este tipo de hiperpigmentación deberían evitar los tratamientos agresivos de exfoliación.

   Además, la doctora Lupo señala que la exfoliación podría agravar otros trastornos de la piel como herpes simple, molluscum contagioso y verrugas, pues presentan lesiones prominentes llenas de líquido que pueden abrirse e infectarse.

   "Antes de comenzar un tratamiento de exfoliación hay que consultar con un dermatólogo que evalúe el historial médico de la persona y recomiende las mejores opciones de exfoliación", concluye Lupo.

4 NORMAS BÁSICAS PARA UNA EXFOLIACIÓN SEGURA

   La doctora Lupo ofrece los siguientes consejos sobre la exfoliación desde la web de la institución clínica americana:

1. Tenga en cuenta su tipo de piel

Si tienes la piel seca o sensible, la doctora Lupo recomienda elegir opciones de exfoliación química más suaves como los exfoliantes con ácido salicílico administrados en la consulta de un dermatólogo.

Aquellas personas con piel más gruesa y grasa podrían utilizar tratamientos químicos más fuertes como los que se pueden comprar sin receta con un 2% de ácido salicílico para la limpieza facial o métodos de exfoliación mecánica, como las brochas o cepillos eléctricos que contienen partículas exfoliantes.

2. Ajusta bien los tiempos con las exfoliaciones

¿Con qué frecuencia utilizas la exfoliación? La doctora Lupo dice que ésta debe depender del tipo de piel y la fuerza del método de tratamiento. Aquellos con piel grasa más gruesa podrían necesitar una exfoliación incluso diaria, mientras que quienes tienen la piel seca o sensible podrían limitar los tratamientos caseros a una vez o dos a la semana. "Cuanto más agresivo sea un procedimiento de exfoliación menor es la frecuencia necesaria para su aplicación", señala Lupo.

Por ejemplo, los exfoliantes químicos y los procedimientos de microdermoabrasión realizados por un dermatólogo suelen administrarse varias veces a lo largo de un periodo de dos semanas y sus resultados son de larga duración.

3. Cuidado con lo que compras

Existe una gran variedad de productos exfoliantes en tiendas físicas y vía Internet pero no todos son seguros y eficaces. La doctora Lupo señala que el consumidor debe asegurarse de que el producto que quiere comprar provenga de una compañía reconocida y con reputación en el sector. Además, la dermatóloga también recomienda comprar productos químicos sin receta médica con una concentración en ácido baja, no superior al 10% en ácido glicólico o del 2% en ácido salicílico.

4. Consulta a un dermatólogo

Un dermatólogo acreditado puede ayudar a elegir una opción de exfoliación en casa y realizar una variedad de procedimientos de exfoliación en su consulta. Además, la doctora Lupo añade que el dermatólogo puede proponer combinar la exfoliación con otros tratamientos, como la terapia con láser, para conseguir los mejores resultados posibles.