Publicado 23/06/2021 12:15CET

La edad, principal explicación para las mutaciones genéticas propias del cáncer de piel

Archivo - Mujer mirando manchas, lunares, melanomas en la piel.
Archivo - Mujer mirando manchas, lunares, melanomas en la piel. - DIMID_86 - Archivo

CASTELLÓ, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Grupo de Investigación sobre la Evolución del Genoma del Cáncer de la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha dirigido un estudio internacional sobre el cáncer de piel cuya principal conclusión es que la edad es el factor que explica la mayoría de las mutaciones genéticas asociadas a la aparición y desarrollo de los diferentes tumores cancerígenos que afectan a la piel.

Los autores del trabajo han publicado un artículo sobre la investigación en 'Annals of Oncology', la prestigiosa revista oficial de la Sociedad Europea de Oncología Médica, según ha informado la institución académica en un comunicado.

El equipo liderado por el profesor Conrado Martínez-Cadenas ha trabajado en esta investigación junto con el doctor Gerard Pitarch y la doctora Laura Mahiques, del Servicio de Dermatología del Hospital General Universitario de Castelló, y la doctora Francisca Valcuende del Departamento de Dermatología del Hospital Universitario de la Plana, además del Instituto del Cáncer del University College de Londres (centro de excelencia para el cáncer en el Reino Unido) y el Centro Nacional de Análisis Genómico-Centro de Regulación Genómica (CNAG-CRG) de Barcelona. Por parte del Departamento de Medicina de la UJI también lideró el trabajo la investigadora Bárbara Hernando.

Según Martínez-Cadenas, para esta investigación se ha partido de la secuenciación de 46 genes en biopsias de piel normal de 123 individuos sanos, para comparar todas las mutaciones que aparecen y averiguar las causas, donde se ha observado tanto la edad como el fototipo o la exposición al sol, entre muchos otros factores.

Las muestras se recogieron en 2019 y durante el año 2020 se desarrolló su análisis. De acuerdo con el resultado, indica el director de la investigación, "la edad explica el 55,16 por ciento de las mutaciones", mientras que el fototipo de piel -si esta es más clara o más oscura, con hasta seis grados identificados- está detrás del 17,92%.

De acuerdo con las conclusiones del estudio, "el envejecimiento no sólo está asociado con un aumento exponencial en el número de mutaciones genéticas somáticas acumuladas en la epidermis normal, sino también con la selección y expansión de mutaciones asociadas al cáncer".

Martínez-Cadenas destaca que, en otros tipos de enfermedades cancerosas, la edad estaba identificada como un factor importante, "pero pensábamos inicialmente que en la piel, por estar expuesta al sol, el fototipo y la historia de exposición crónica al sol iban a tener más peso en las mutaciones, y no es así".

El resto de factores tienen una incidencia irrelevante junto a los dos primeros. Ni siquiera resulta significativa la diferencia entre las mutaciones en zonas expuestas crónicamente al sol y aquellas otras que sólo se exponen de manera intermitente.

AGUDIZACIÓN A PARTIR DE LOS 60

Además, la incidencia de la edad no es lineal en el tiempo, dado que, según el estudio, la tendencia a la aparición de mutaciones se agudiza a partir de los 60 años. El director de la investigación destaca que "desde una determinada edad, hayas hecho lo que hayas hecho, aumentan las mutaciones relacionadas con la predisposición a tener un cáncer".

"La explicación es que los sistemas de reparación de ADN que tenemos los humanos empiezan a funcionar mucho peor que en la juventud y primera parte de la edad madura. Por otra parte, también los fumadores presentan más mutaciones de este tipo en diferentes tejidos, aunque no tengan que ver con el pulmón", señala.

Para ilustrar la importancia de los resultados de la investigación, Martínez quiere recordar que las causas concretas de las mutaciones somáticas que derivan en otros tipos de cáncer permanecen desconocidas en aproximadamente un 70% de los casos.

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