La diabetes o la migraña crónica se asocian con mayor riesgo de eventos adversos tras inyecciones con bótox

Según un estudio en Reino Unido que analiza el vínculo entre afecciones preexistentes y efectos secundarios de toxina botulínica

Archivo - Mujer en la consulta del médico estético.
Archivo - Mujer en la consulta del médico estético. - ISTOCK - Archivo
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Publicado: viernes, 9 enero 2026 18:20

MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad Anglia Ruskin (Reino Unido) han descubierto que las personas con afecciones preexistentes como diabetes tipo 1, trastornos de la tiroides, migraña crónica o enfermedades de la piel tienen un mayor riesgo de sufrir efectos adversos por las inyecciones cosméticas de toxina botulínica, conocida habitualmente como bótox.

El estudio, publicado en 'Aesthetic Surgery Journal', se ha basado en una encuesta a 919 adultos de Reino Unido que habían recibido tratamientos con toxina botulínica por motivos estéticos, con el objetivo de analizar el vínculo entre afecciones médicas y efectos adversos de este tipo de inyecciones cosméticas.

Según los resultados, las personas con enfermedades cutáneas, diabetes mellitus tipo 1, migraña crónica y trastornos tiroideos demostraron una probabilidad significativamente mayor de desarrollar náuseas tras la administración de bótox. En concreto, las personas con diabetes tenían 92 veces más riesgo y quienes padecían trastornos tiroideos y migrañas crónicas, una probabilidad diez veces mayor, frente a aquellos que no tenían estas enfermedades.

Otras complicaciones asociadas con afecciones preexistentes incluyeron dolores de cabeza, hematomas, debilidad muscular y caída persistente del párpado. Los pacientes con cataratas tenían 30 veces más probabilidades de reportar dolores de cabeza, y quienes tenían lesiones previas tenían un riesgo 21 veces mayor de perder la expresión facial.

Estudios previos han demostrado que efectos adversos como dolor, inflamación y dolor de cabeza ocurren en alrededor del 16 por ciento de los casos, pero hasta ahora se sabía poco sobre qué pacientes corren mayor riesgo. A raíz de los resultados, los autores han recomendado restringir la administración de inyecciones de toxina botulínica a profesionales médicamente calificados.

"La administración segura requiere no sólo habilidad para inyectar, sino también discernimiento diagnóstico, conocimiento psicológico y comprensión médica sistémica", ha aseverado el profesor de Salud Pública de la Universidad Anglia Ruskin Lee Smith, coautor principal del estudio.

Para Smith, este trabajo, que se trataría del mayor análisis de seguridad de la toxina botulínica informado por pacientes de Reino Unido hasta la fecha, desmiente el mito de que la toxina botulínica es un procedimiento cosmético trivial. "Nuestros datos demuestran que se trata de una intervención médica compleja con perfiles de complicaciones fuertemente influenciados por enfermedades crónicas, antecedentes psiquiátricos, estado inmunitario y factores de riesgo anatómicos", ha remachado.

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