Dermatóloga señala que el diagnóstico precoz de alopecia femenina "puede marcar la diferencia" para frenar su progresión

La jefa del servicio de Dermatología del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa, Marta Andreu, en consulta.
La jefa del servicio de Dermatología del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa, Marta Andreu, en consulta. - VITHAS
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Publicado: jueves, 16 abril 2026 18:37

MADRID 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

La jefa del servicio de Dermatología del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa, Marta Andreu, ha destacado la importancia del diagnóstico precoz en caída del cabello en la mujer para frenar su progresión, subrayando que "puede marcar la diferencia" entre una alopecia reversible y una pérdida capilar permanente.

"El primer paso siempre es identificar el tipo de alopecia, porque no todas tienen el mismo origen ni requieren el mismo tratamiento, por lo que es muy importante no normalizar la pérdida de pelo y acudir a consulta", ha explicado la dermatóloga.

Según ha detallado, hay cuatro tipos principales de alopecia en mujeres, que se distinguen principalmente por el patrón de caída, la evolución y, sobre todo, si el folículo se conserva o se destruye. "La alopecia femenina más frecuente es la androgénica, que suele iniciarse a partir de los 40 años y tras la menopausia, cuando los cambios hormonales favorecen la miniaturización progresiva del cabello", ha precisado.

Este tipo de alopecia combina la predisposición genética y la sensibilidad hormonal. Durante la menopausia, se produce una reducción de estrógenos, que son las hormonas que ayudan a mantener el cabello fuerte, y aumenta la sensibilidad del folículo a las hormonas androgénicas, como la testosterona.

Todo ello provoca una pérdida progresiva de densidad, especialmente en la zona central del cuero cabelludo, con un afinamiento progresivo del cabello.

OPCIONES DE TRATAMIENTO

Las opciones de tratamiento se centran en mejorar la densidad y frenar la progresión, siempre desde un enfoque individualizado que tiene en cuenta la edad, el estado hormonal y las posibles contraindicaciones.

Entre las principales soluciones, la experta ha apuntado a los tratamientos tópicos y orales que estimulan el crecimiento del cabello y fortalecen el folículo, antiandrógenos en pacientes seleccionadas y tratamientos complementarios como mesoterapia con dutasterida.

Los resultados y las mejoras suelen empezar a observarse a partir de los cuatro meses y la constancia en el tratamiento y seguimiento son fundamentales para optimizar los resultados. Sin embargo, el objetivo prioritario siempre es estabilizar la enfermedad, por lo que es muy importante detectarla a tiempo.

A este respecto, Andreu ha enfatizado la importancia de consultar con un especialista ante los primeros signos de pérdida de densidad, caída intensa y repentina, la aparición de placas sin cabello, retroceso de la línea frontal, pérdida de cejas o picor, ardor o dolor en el cuero cabelludo.

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