Archivo - Imagen de recurso de un tratamiento estético. - IZIKMD/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Defensor del Paciente reclama al Gobierno un mayor control sobre los dispositivos estéticos que utilizan láser, radiofrecuencia, cavitación o plasma, y ha pedido que todos estén registrados en la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), con el número de registro visible obligatoriamente en los anuncios antes de la compra 'online'."
En una carta dirigida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Sanidad, Mónica García, la presidenta de la asociación, Carmen Flores, ha mostrado su preocupación por la venta directa al consumidor de este tipo de dispositivos que, a su juicio, se comercializan libremente en grandes plataformas digitales "sin exigir formación, prescripción ni registro sanitario visible para el comprador".
La asociación subraya que en los últimos años se ha multiplicado la venta directa al consumidor de estos aparatos, que se comercializan libremente en grandes plataformas digitales sin exigir formación, prescripción ni un registro sanitario visible para el comprador.
En este sentido, recuerda que la Sociedad Española de Medicina Estética ha advertido de que los tratamientos médicos estéticos en domicilio "pueden ser muy peligrosos si no se realizan en clínicas con expertos cualificado". Según la carta, en el ámbito doméstico no se puede garantizar condiciones de seguridad y "se expone a la población a quemaduras, cicatrices, lesiones oculares y retraso en el diagnóstico de patologías graves al tratar lunares o manchas sin control médico".
En esta línea, el Defensor del Paciente considera que el Gobierno tiene "obligación inexcusable" de controlar la publicidad y comercialización de estos productos con incidencia en la salud. "Pero muchos de estos aparatos se comercializan como belleza para eludir dicha regulación", añade.
En este contexto, la asociación advierte de que la falta de regulación fomenta el intrusismo sanitario y traslada al domicilio actos que deberían realizarse en centros autorizados. A su juicio, esto supone un riesgo para la salud pública y sobrecarga posterior del Sistema Nacional de Salud por efectos adversos.
PROHIBIR LA VENTA AL PÚBLICO GENERAL
Por todo ello, además del registro en la AEMPS, el Defensor del Paciente apuesta por prohibir la venta al público general de los equipos catalogados como de uso exclusivamente profesional: "Su adquisición debe quedar limitada a centros sanitarios autorizados con número de registro".
Asimismo, considera necesario que en el etiquetado aparezca la advertencia: "Este producto no sustituye el diagnóstico médico. No utilizar sobre lunares, verrugas, manchas, várices u otras alteraciones de la piel sin supervisión de profesional sanitario. Su uso indebido puede causar lesiones".
Además, solicita la obligación legal para plataformas como Amazon, AliExpress o Temu de retirar en 48 horas los productos que la AEMPS declare sin registro o peligrosos, con sanción de no hacerlo.
Por último, pide reforzar la inspección de la venta 'online' y establecer sanciones disuasorias por incumplimiento, conforme a los delitos contra la salud pública previstos en el Código Penal.
"La salud de los ciudadanos no puede quedar manos de esta falta autorregulación que vende tecnología médica sin garantías", finaliza la carta del Defensor del Paciente.