Actualizado 19/02/2020 15:56:03 +00:00 CET

Cuando el flúor no es tan bueno para el esmalte dental

   MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

   El flúor es un mineral natural que ayuda a prevenir las caries al promover la mineralización y hacer que el esmalte dental sea más resistente al ácido. Se agrega al agua potable en todo el mundo y todas las pastas dentales también suelen contenerlo.

   Exponer los dientes a un exceso de flúor altera la señalización del calcio, la función mitocondrial y la expresión génica en las células que forman el esmalte dental. Investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad de Nueva York (NYU) han hallado esta nueva explicación de cómo surge la fluorosis dental, una condición causada por la sobreexposición al flúor durante la infancia, según publican en la revista 'Science Signaling'.

Si bien los niveles bajos de flúor ayudan a fortalecer y proteger el esmalte dental, el exceso puede causar fluorosis dental, una decoloración de los dientes, generalmente con marcas blancas opacas, líneas o esmalte moteado y poca mineralización.

   La fluorosis dental ocurre cuando los niños entre el nacimiento y alrededor de los nueve años de edad están expuestos a niveles altos de flúor durante esta ventana crítica cuando se están formando los dientes, y en realidad pueden aumentar el riesgo de caries. Una encuesta realizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) encontró que aproximadamente el 25 por ciento de la población estadounidense examinada (de 6 a 49 años) muestra algún grado de fluorosis dental.

   "Los beneficios del flúor para la salud oral superan considerablemente los riesgos. Pero dado lo común que es la fluorosis dental y la poca comprensión de los mecanismos celulares responsables de esta enfermedad, es importante estudiar este problema", explica Rodrigo Lacruz, profesor asociado de Ciencias Básicas y Biología craneofacial en el NYU College of Dentistry y autor principal del estudio.

   Para investigar las bases moleculares de la fluorosis dental, los investigadores analizaron los efectos de exponer las células del esmalte dental al flúor, niveles en el extremo superior de lo que encontraría en el agua potable y de acuerdo con lo que se encuentra en áreas donde las personas comúnmente tienen fluorosis. Luego evaluaron el impacto del flúor en la señalización de calcio dentro de las células, dado el papel del calcio en la mineralización del esmalte dental.

   Los investigadores descubrieron que exponer las células del esmalte de los roedores al flúor dio como resultado una desregulación del calcio, con disminuciones en el calcio que ingresa y se almacena en el retículo endoplásmico, un compartimento dentro de las células con muchas funciones, incluido el almacenamiento de calcio.

   Además, el flúor interrumpió la función de las mitocondrias (los generadores de energía de las células) y, por lo tanto, se alteró la producción de energía. Finalmente, la secuenciación de ARN, que consulta los genomas de las células, reveló que, en las células del esmalte expuestas al flúor, había una mayor expresión de los genes que codifican las proteínas de respuesta al estrés del retículo endoplásmico y las que codifican las proteínas mitocondriales, que participan en la producción de energía para las células.

   "Esto nos da una visión mecanicista muy prometedora de cómo surge la fluorosis --añade Lacruz--. Si sus células tienen que producir esmalte, que está altamente calcificado, y debido a la exposición a demasiado flúor, las células sufren un estrés continuo en su capacidad para manejar el calcio, que se reflejará en los cristales del esmalte a medida que se forman y afectará la mineralización".

   Luego, los investigadores repitieron el experimento utilizando células de riñón en etapa temprana de humanos, pero no observaron los mismos efectos cuando las células de riñón estuvieron expuestas al flúor, lo que sugiere que las células del esmalte son diferentes de las células que forman tejido en otras partes del cuerpo.

   "Pensaría que si expone las células del esmalte y las células renales al mismo factor estresante, tratándolas con la misma cantidad de flúor durante el mismo período de tiempo, tendría respuestas más o menos similares. Pero eso fue no es el caso", destaca Lacruz.

   "En las mismas circunstancias, las células del esmalte reaccionan ante el estrés de formas muy diferentes a las células del riñón --prosigue--. Estamos desentrañando un mecanismo que pone de relieve la singularidad de las células del esmalte y explica por qué la fluorosis es más un problema en los dientes que en cualquier otra parte del cuerpo".