La bioestimulación corporal y liposucción por ultrasonidos, las técnicas más recomendables contra los 'brazos colgones'

Actualizado 19/04/2013 19:33:02 CET

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

La falta de ejercicio físico y la edad termina afectando a la elasticidad de la piel, en el caso de los brazos esto provoca lo que se conoce como 'brazos colgones'; la piel tiende a caer de forma antiestética provocando en algunas mujeres el rechazo a llevar tirantes y mangas cortas. Sin embargo, existen tres alternativas para evitar este efecto: la braquioplastia, bioestimulación corporal y liposucción asistida por ultrasonidos.

Desde la Unidad de Cirugía Plástica y Estética del Hospital de la Zarzuela (Madrid), el doctor Ángel Juárez Cordero, recuerda que la braquioplastia es una buena solución quirúrgica, sin embargo, debido a que la cicatriz es larga y tarda mucho en evolucionar para conseguir hacerse invisible, es preferible no realizarla si el grado de descolgamiento no es excesivo.

En esta intervención consiste en eliminar por medio del bisturí el exceso cutáneo graso que provoca el descolgamiento, puede utilizarse anestesia local. A parte de este tratamiento quirúrgico, no existe ninguna técnica capaz de mejorar sustancialmente esta patología, cuando ya está avanzada.

Cuando el descolgamiento de la piel no es excesivo es posible trabajar la zona con la bioestimulación corporal, una técnica más conocida en el tratamiento del envejecimiento facial, pero que también se usa en el envejecimiento de determinadas zonas corporales, como puede ser la cara interna de los brazos y muslos.

Gracias a ella se consiguiendo una "reafirmación espectacular" en estas zonas corporales tan difíciles de tratar. Esto es posible porque se utiliza plasma rico en plaquetas, para lo que es necesario extraer sangre del paciente que se introduce en la zona afectada por vía intradérmica.

Posteriormente se aplica un aparato de radiofrecuencia con el fin de producir una hipertermia local fisiológica, para producir un aumento de la velocidad de las reacciones biológicas, aumentando la oxigenación y, disminuyendo la flacidez de los tejidos.

Finalmente, cuando el acúmulo localizado de grasa no entraña flacidez es posible realizar una liposucción asistida por ultrasonidos, que consiste en la utilización de los ultrasonidos para licuar las células grasas (adipocitos), de modo que, posteriormente, pueden ser extraídas posteriormente mediante aspiración.