Una técnica mínimamente invasiva elimina el dolor del síndrome de cirugía fallida de espalda

Dolor de espalda en personas con enfermedad inflamatoria intestinal
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Publicado 04/03/2019 15:00:44CET

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

Una técnica mínimamente invasiva desarrollada por el jefe de la unidad del Dolor del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, el doctor Martín del Avellanal, elimina el dolor derivado del síndrome de cirugía fallida de espalda, una situación que se da en pacientes que se someten a una intervención quirúrgica para corregir alguna patología que les provoca dolor y que, tras la misma, continúan sintiendo.

La técnica, llamada abordaje transforaminal y publicada en 'Pain Physician' de la American Society of Interventional Pain Physicians, consiste en la introducción de un microendoscopio en el espacio epidural de la columna vertebral que conecta la médula espinal con el resto del organismo con el objetivo de localizar y tratar la causa del dolor en el paciente.

Una vez localizada esta causa, se procede al tratamiento que corresponda en cada persona, ya sea extirpar las adherencias en caso de una fibrosis, administrar fármacos en la zona inflamada o el lavado de la zona que pueda estar expuesta a sustancias irritantes. Tiene un éxito terapéutico de hasta el 70 por ciento de los pacientes.

Según el doctor Martín del Avellanal, uno de cada tres pacientes que acude a una unidad del dolor padece el síndrome, normalmente tras el abordaje quirúrgico de un dolor lumbar que no remite y que, en ocasiones, origina fibrosis en el canal medular. Las causas son variadas, pero la más conocida es la fibrosis en el tejido en el que se encuentran las raíces nerviosas. La compresión de los nervios genera dolor que varía en su intensidad.

El abordaje convencional del síndrome de cirugía fallida de espalda es la epiduroscopia caudal o interlaminar. Su eficacia, en el mejor de los casos, alcanza a un 40 por ciento de los pacientes libres de dolor tras el procedimiento.

El nuevo abordaje es "más selectivo y mucho más efectivo, ya que prácticamente elimina las complicaciones asociadas tras el procedimiento", ha explicado el experto, que ha querido subrayar que el síndrome de cirugía fallida no implica que la intervención esté mal realizada aunque el dolor persista tras el paso por quirófano.

El experto se ha mostrado "convencido" de que la técnica se extenderá a otras patologías, aunque "es cierto que la curva de aprendizaje es larga y requiere de un profesional con experiencia y destreza en este tipo de procedimientos", ha concluido.

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