Archivo - Psicóloga señala que aunque el calor no siempre desencadena un problema de Salud Mental, sí agrava condiciones previas - BYMURATDENIZ/ ISTOCK - Archivo
MADRID 11 Ago. (EUROPA PRESS) -
La psicóloga de Blua de Sanitas, María Calle, ha explicado que "el calor extremo actúa como un estresor ambiental" que "no siempre desencadena por sí solo un problema de Salud Mental, pero sí agrava condiciones previas, empeora el sueño y reduce la capacidad de autorregulación emocional".
"Por eso, conviene prestar atención a cambios como una irritabilidad persistente, apatía marcada o ansiedad que se intensifica durante varios días de altas temperaturas", ha señalado al respecto y con motivo del calor que se está experimentando en España. Ante ello, "el objetivo debe ser anticiparse", ha afirmado.
En este sentido, Calle ha manifestado que "igual que se recomienda protegerse físicamente del calor, también hay que cuidar las condiciones que sostienen el equilibrio emocional", entre las que ha citado "sueño, hidratación, rutina y acompañamiento". "Cuando una persona nota que el calor está afectando a su ánimo o a su capacidad para funcionar, pedir ayuda a tiempo evita que el malestar se cronifique", ha indicado.
En esta línea, y ante los días de calor intenso, es necesario planificar el día según la temperatura real para reservar las tareas más exigentes para primera hora; evitar que la vivienda acumule calor bajando persianas o toldos en las fachadas más expuestas y ventilando cuando refresque; adaptar la rutina de sueño, con el mantenimiento de horarios estables; elegir recorridos con sombra y observar cambios emocionales.
PUEDE ALTERAR EL SUEÑO Y FUNCIONES COGNITIVAS
Estas medidas son necesarias porque, según indica el informe 'Influencia del medioambiente urbano en la salud de las personas', elaborado por el Instituto de Biodiversidad y Medioambiente BIOMA, en el marco de la Cátedra Sanitas de Salud y Medioambiente de la Universidad de Navarra, la exposición al calor extremo puede alterar la calidad del sueño, afectar a funciones cognitivas como la atención, la memoria o la toma de decisiones y agravar trastornos de Salud Mental preexistentes.
Tras señalar esta institución que las altas temperaturas, especialmente las olas de calor, constituyen el segundo factor ambiental con mayor impacto en la morbimortalidad, representando el 9,1 por ciento del impacto total registrado, ha manifestado que influyen especialmente las noches tórridas. Estas dificultan el descanso y la recuperación del organismo, un factor que puede incrementar la vulnerabilidad de personas con antecedentes de ansiedad, depresión, estrés o enfermedades crónicas.
Además, "la mayor frecuencia de las olas de calor y de los periodos de sequía puede reducir la disponibilidad de agua, concentrar contaminantes y favorecer la proliferación de determinados microorganismos y vectores de enfermedades", ha señalado el director del Instituto de Biodiversidad y Medioambiente BIOMA, Jesús Miguel Santamaría, quien ha añadido que "estos cambios afectan a la biodiversidad y al equilibrio de los ecosistemas, pero también pueden repercutir en la calidad del agua, la seguridad alimentaria y la salud de la población".
Ante todo ello, desde la compañía aseguradora Sanitas han afirmado que los servicios digitales de salud facilitan una primera orientación cuando la persona se encuentra de vacaciones o evita desplazarse durante días de temperaturas extremas. La videoconsulta permite valorar síntomas emocionales asociados al calor, diferenciar un malestar puntual de una situación que requiere seguimiento y ofrecer pautas adaptadas a cada caso.