Archivo - Imagen de recurso de una persona con psoriasis. - HELIVIDEO/ ISTOCK - Archivo
MADRID 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Instituto Roche ha publicado un nuevo informe en el que destaca cómo la medicina personalizada de precisión permite comprender mejor las enfermedades inflamatorias inmunomediadas (IMID, por sus siglas en inglés) y avanzar hacia decisiones clínicas más individualizadas.
La inmunidad y la inflamación desempeñan un papel esencial en el mantenimiento del equilibrio del organismo y en la defensa frente a agentes externos. Sin embargo, cuando se desregula, se convierte en el origen de un amplio espectro de enfermedades.
Entre ellas, destacan las IMID, como la artritis reumatoide, el lupus o la psoriasis, un conjunto de patologías crónicas caracterizadas por una activación inapropiada de la respuesta inmune e inflamatoria sin que exista un agente externo que lo justifique.
En este contexto, la irrupción de la medicina personalizada de precisión está permitiendo una transición hacia estrategias basadas en los mecanismos moleculares específicos de cada paciente.
"Las IMID son patologías con un curso temporal y de afectación de diferentes órganos muy variables y difíciles de predecir. Sus consecuencias, en forma de cronicidad, daño orgánico -equivalente de discapacidad-, o su respuesta a las diferentes opciones terapéuticas no son fáciles de anticipar", ha explicado José Luis Pablos Álvarez, jefe de Servicio de Reumatología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, catedrático de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid y coordinador del informe.
Por ello, el experto hace hincapié en que "es necesario pasar de la medicina del órgano y del diagnóstico tradicional a la medicina del mecanismo y la diana molecular con el fin de tratar de una manera transversal y más eficiente las enfermedades inflamatorias inmunomediadas".
Según el experto, para poder abordar estas enfermedades de forma más precisa y personalizada, es fundamental empezar a clasificarlas y tratarlas en función de su mecanismo interno molecular específico y no por el órgano afectado.
"El descubrimiento, en el año 2000, de los agentes anti-TNF o inhibidores del factor de necrosis tumoral (TNF), puso de manifiesto que numerosas enfermedades como las diferentes artritis crónicas, la enfermedad inflamatoria intestinal o la psoriasis podían ser tratadas con los mismos fármacos", ha apuntado Álvarez.
Sin embargo, la respuesta de cualquiera de estas enfermedades a estos agentes no es nunca universal para todos los pacientes, por lo que "es necesario precisar más los endotipos para predecir qué pacientes no responderán con el fin de ganar tiempo libre de enfermedad, evitando gastos innecesarios", ha añadido.
En este sentido, ha afirmado que la implementación de la medicina personalizada de precisión está permitiendo comprender la "enorme heterogeneidad" de las IMID e identificar nuevos subtipos moleculares mediante la combinación de tecnologías ómicas y de análisis celular junto con modelos computacionales y herramientas bioinformáticas.
La integración de biomarcadores genéticos y técnicas de imagen avanzada permiten establecer el mecanismo patogénico exacto de cada paciente y mejorar la precisión en el diagnóstico. Por ejemplo, en el lupus eritematoso sistémico, se están utilizando estudios epigenómicos para clasificar a los pacientes en distintos subgrupos según sus patrones de metilación del ADN.
Por otro lado, una característica común de las IMID es la escasa capacidad de predecir su curso con las herramientas clínicas tradicionales. En este sentido, tal como señala el doctor, "la predicción derivada de las aplicaciones de la inteligencia artificial sobre datos multidominio (clínico, imagen, biomarcadores) es ya una realidad y facilitan la identificación de pacientes de alto riesgo, anticipar la aparición de la enfermedad y la evolución de su actividad".
INTERVENCIONES EN FUNCIÓN DEL PERFIL DEL PACIENTE
El experto ha afirmado que la medicina personalizada de precisión permitirá intervenciones dirigidas basadas en mecanismos biológicos y en el perfil del paciente. Así, destacan las terapias basadas en ácidos nucleicos, el inmunoperfilado para guiar la selección de tratamientos y el desarrollo de terapias celulares avanzadas, como las células CAR-T, que amplían las opciones de intervención y permiten una aproximación más específica y potencialmente más eficaz.
Además, Álvarez ha destacado que la integración longitudinal de datos clínicos, moleculares y de imagen está posibilitando una monitorización más dinámica y precisa de la evolución de los pacientes, la detección temprana de cambios en la actividad inflamatoria y la anticipación de recaídas y optimización de las decisiones terapéuticas.
Asimismo, el documento señala que el estudio de la respuesta inmune está cambiando el paradigma de patologías tradicionalmente ajenas a las IMID, como el cáncer, el envejecimiento (inflammaging), las enfermedades cardiovasculares o los trastornos neuropsiquiátricos como la depresión.
Así, Álvarez manifiesta que "la medida y la caracterización de los cambios en el sistema inmune y del componente inflamatorio asociado a casi todos los procesos y formas de enfermar está siendo un importante motor de progreso en todas estas enfermedades". "Entender cómo estos factores modifican su curso y el impacto de las terapias inmunomoduladoras dirigidas está cambiando radicalmente el manejo de enfermedades como el cáncer, donde se ha pasado de abordar la proliferación de la célula tumoral a modular el entorno inmune-inflamatorio", agrega.
En relación con los desafíos, el facultativo señala la necesidad de progresar en la utilización de nuevos biomarcadores para resolver cuestiones clínicas cotidianas. En este sentido, sería necesario ampliar la formación académica en biomarcadores, así como facilitar la realización de estudios traslacionales que demuestren su valor y faciliten su incorporación.
Por último, la directora gerente de la Fundación Instituto Roche, Consuelo Martín, ha afirmado que la medicina personalizada de precisión está transformando la forma de entender las enfermedades inflamatorias inmunomediadas al permitir avanzar hacia un abordaje basado en los mecanismos biológicos de cada paciente.
"Este cambio representa una de las líneas de desarrollo con mayor potencial para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de estas patologías en los próximos años", ha concluido.